RELATOS DE VIDA
Entró en un sueño profundo, la melodía de los mantras para meditación ayudaron en gran medida para ingresar en ese trance, situación que fue bien acompañada con el aroma que emanaba del dispersor y se distribuía por la pequeña habitación.
En momentos lograba sentir sutilmente cómo le colocaban pequeñas piedras en diferentes partes de cuerpo y a lo lejos lograba escuchar lo que parecía ser una oración que la comenzó a llenar de paz, la cual veía reflejado en ondas de color morado que viajaban por su mente.
Esas energías comenzaron a cambiar de color, a veces de un amarillo muy luminoso, que se entremezcladan con el verde que transmitía frescura, para volver nuevamente a ese morado intenso.
La sesión duró poco más de una hora y media, pero la sensación fue de tan solo 15 minutos, poco antes de concluir y seguir las indicaciones para salir del transe sintió un ligero aire que cubrió todo su cuerpo y al abrir los ojos alcanzó a ver como unas alas desaparecían y con ello un respiro de tranquilidad.
No quiso preguntar, y esperó a conocer la resolución del guía espiritual, quien le aseguró que su ángel bajó para presenciar la sesión y ayudó a cambiar las emociones bajas por energías de alta vibración.
Le dejó tareas para trabajar las vibras bajas y le adelantó las posibles sensaciones físicas como dolor de cabeza, cansancio, sed e incluso diarrea, le aconsejó descansar y no tomar ningún medicamento para permitir el proceso de desintoxicación.
Al llegar a casa tomó mucha agua y se recostó en el sofá con solamente una frazada y entró en un sueño profundo del cual despertó hasta el siguiente día.
Al despertar revisó su celular y tenía varios mensajes, entre ellos una cita para la entrevista de trabajo que tanto había esperado, así como la notificación de un depósito de dinero que creyó nunca recuperaría.
Con ese recurso extra pagó los pendientes económicos, y agradeció el apoyo recibido por amigos y familiares en tiempos complicados, y todavía le quedó para cubrir las necesidades de casa.
Desde ese momento, su vida dio un giro completo, siempre con la fe de que su ángel guardián estaba presente de cada paso y decisiones, y por fin sentía ese aire de tranquilidad.




