Una subasta con motivo del centenario de Marilyn Monroe sacará a la venta algunas de las pertenencias personales el próximo 4 de junio.
Entre los objetos destacan piezas de su amada casa, como las puertas de madera de la entrada de la residencia ubicada en el barrio de Brentwood de Los Ángeles, California, estimadas entre 30.000 y 50.000 dólares.
La tarjeta de membresía del Sindicato de Actores (SAG) de 1956, cuyo precio estimado ronda entre 300 y 500 dólares.
Asimismo, un brasier de algodón de 1950, «que ayudó a crear su singular estilo femenino estadounidense de posguerra y su atractivo e iconografía como el máximo símbolo sexual de Hollywood».
La venta también contempla maquillaje: como un delineador de ojos y un labial de Elizabeth Arden, una máscara de pestañas de Helena Rubistein, y objetos peculiares como radiografías realizadas entre 1952 y 1954.
«Existía un mundo antes de Marilyn Monroe y uno profundamente diferente después. Sigue siendo una estrella única en su generación, cuya influencia transformó la cultura y continúa resonando hoy en día», dijo Martin Nolan, director ejecutivo y cofundador de Julien’s Auctions en un comunicado.




