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La república educadora: retos y desafíos

Dr. Cesar Garcia
4 Min de Lectura

AGENDA EDUCATIVA

De acuerdo al Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la virtual ganadora de la elección presidencial 2024-2030 es Claudia Sheinbaum de la coalición, “sigamos haciendo historia”. Los resultados de la contienda presidencial son inusitados en varios sentidos pues se trata de la primera mujer presidenta de la República en toda la historia de México y con una mayoría de votos superior al gobierno de AMLO, una cifra alrededor del 58 o 60 por ciento. 

Con este marco, aunque faltan unos días para hacer oficial la elección presidencial, Sheinbaum ha empezado a designar a su equipo de transición y de trabajo. En ese sentido, la relevancia de empezar a ubicar a Juan Ramón de la Fuente, coordinador de los diálogos por la transformación, ex rector de la UNAM y en una de esas, próximo secretario de la SEP.

El dirigente de los diálogos por la transformación, tuvo como uno de sus objetivos recuperar la voz y la participación de la ciudadanía, una especie de diagnóstico nacional que será la base de las políticas públicas para el siguiente sexenio. Como lo advierte Erick Juárez Pineda en Educación Futura (04 de mayo de 2024), lo que vendrá para pensar la República Educadora de Sheinbaum serán varios retos o desafíos que no se alcanzaron a resolver en el gobierno de AMLO.

En primera instancia, el reto de la inclusión y la equidad educativa, a través de la política de cobertura, para asegurar el derecho a la educación, para integrar e incluir, con calidad (o excelencia) a todas aquellas niñas, niños, con discapacidades, orientaciones, preferencias y condiciones sociales, culturales y económicas adversas. La política educativa de cobertura actual es la siguiente: 90.8 por ciento en educación básica (preescolar, primaria y secundaria); 80.8 por ciento en educación media superior (profesional técnico, bachillerato general, bachillerato tecnológico); y, 43.5 por ciento en educación superior (técnico, normal y licenciatura), según el Quinto Informe de Labores de la SEP 2022-2023 (pág. 93 y 115, respectivamente). Pero, en términos cuantitativos y cualitativos queda un enorme desafío en términos de inclusión y equidad educativa para el gobierno de Sheinbaum. 

La infraestructura educativa es un segundo reto para el próximo gobierno, que tampoco es nuevo, pero que no ha logrado superarse. El Quinto informe de Labores de la SEP, menciona que, a través del programa La Escuela es Nuestra, se destinaron alrededor de 50 mil millones de pesos y se atendió el 85 por ciento de “Comunidades escolares susceptibles de apoyo”. Pero, tomando como base los datos que expone Mexicanos Primero, ¿en cuántas escuelas con agua, luz y drenaje se traduce la mejora de las más de 200 mil escuelas que se encontraban sin alguno de estos servicios básicos? 

Un tercer reto para el próximo gobierno es la valorización magisterial. Ciertamente, el gobierno de AMLO estableció una reforma educativa, aprobada el 15 de mayo del 2019, con la cual se emitieron leyes secundarias e instancias (como Mejoredu y Usicamm) para la formación continua y la revalorización docente. Pero, fueron leyes con recursos económicos limitados, instancias sin autonomía para dar cuenta de los resultados no favorables de la política educativa. 

Sumado a lo anterior, tenemos el desafío de implementación del modelo educativo denominado “La Nueva Escuela Mexicana”, a lo que suponemos se le dará continuidad en el siguiente gobierno. En este entorno, un actor educativo como la CNTE, también se hará visible en la palestra política, desde ahora en la plancha del Zócalo y con el cual habrá que negociar en breve. 

x@cesargarcia_131

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