Florecen los campos de Doxey para recibir el Día de Muertos

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En la comunidad de San Bartolomé Doxey, municipio de Tlaxcoapan, los campos lucen llenos de colores con la floración de cempasúchil, nube, crisantemo, girasol y otras variedades que los agricultores preparan para su comercialización durante la temporada de Día de Muertos, una actividad que representa meses de trabajo y una oportunidad de ingresos para las familias productoras.

En entrevista para Diario Plaza Juárez, Jorge Luis Vargas Hernández, agricultor de la comunidad, relató que comenzó a cultivar flores después de descubrir una alternativa económica en la venta de elotes, actividad que le permitió obtener recursos para los gastos familiares y escolares de sus hijos.

Explicó que, al terminar aquella cosecha a principios de junio, decidió aprovechar la tierra para sembrar otro producto, por lo que buscó plantas de cempasúchil en una comunidad cercana y comenzó a cultivarlas, sin imaginar los resultados que obtendría.

“Para mi buena suerte, o para sorpresa mía, también fue un éxito, gracias a Dios. Esa primera vez que lo planté sí lo pude vender completamente”, recordó.

A partir de aquella experiencia, continuó con la producción de cempasúchil y posteriormente incorporó otras variedades, como nube, crisantemo y girasol, cultivo que, a diferencia de las flores destinadas principalmente al Día de Muertos, tiene demanda durante otras épocas del año.

Vargas Hernández señaló que el girasol se ha convertido en otra alternativa comercial, debido a que su venta no depende exclusivamente de una celebración.

“Es una flor muy bonita que tiene mucho mercado y que no es para una sola temporada; se puede vender diario y diario compran girasoles”, expresó.

El trabajo detrás de las flores

Por su parte, Cristóbal Vargas Fuentes, de 58 años, explicó que lleva cuatro años dedicado por cuenta propia a la floricultura, aunque desde pequeño participó en las labores agrícolas junto con sus padres.

Actualmente trabaja en una superficie rentada de aproximadamente cuatro mil metros cuadrados, donde cultiva distintas variedades de flores, entre ellas cempasúchil, nube, crisantemo y girasol. El productor señaló que, aunque los campos floridos atraen la atención de visitantes y compradores, pocas personas conocen los gastos, cuidados y riesgos que implica mantener los cultivos hasta la temporada de venta.

“Desgraciadamente, la gente de la ciudad a veces no valora el trabajo del campo. Piensan que es algo muy rápido y realmente nosotros obtenemos una ganancia hasta que vendemos el producto”, manifestó.

Explicó que las condiciones climáticas representan una de las principales preocupaciones de los agricultores, pues una helada o granizada puede destruir en poco tiempo la inversión realizada durante varios meses. “Ahorita puedes decir que las flores están muy bonitas, que van a tener buen capital, pero si desgraciadamente mi Padre Santísimo nos manda un hielo, una granizada, nos quedamos en ceros”, expresó.

Vargas Fuentes comparó el trabajo agrícola con una forma de ahorro, debido a que los productores invierten continuamente dinero, tiempo y esfuerzo, sin tener la certeza de recuperar sus recursos hasta que concluye la comercialización. 

Asimismo, destacó que procura utilizar productos orgánicos en sus cultivos y reducir el uso de herbicidas y otros químicos, aunque reconoció que esto implica mayores labores para controlar el crecimiento de la maleza.

Invitan a visitar los campos floridos

Respecto a la comercialización, Cristóbal Vargas Fuentes estimó que los precios de las flores podrían ubicarse entre 100 y 120 pesos, y además de la venta directa, los agricultores buscan que las familias visiten las parcelas y disfruten de los paisajes floridos, que durante esta temporada se convierten en escenarios para fotografías y recorridos.

Jorge Luis Vargas Hernández indicó que sus cultivos presentaban alrededor del 70 por ciento de floración al momento de la entrevista, por lo que esperaba que las flores estuvieran disponibles conforme se acercara la celebración de Día de Muertos. 

Por su parte, Vargas Fuentes, adelantó que, a partir del 25 de octubre, prevén colocar figuras de catrinas y otros elementos decorativos para que los visitantes puedan tomarse fotografías entre los cultivos.

Finalmente, invitó a la población a acudir a los campos ubicados sobre la carretera hacia Teocalco, en la comunidad de San Bartolomé Doxey, para conocer el trabajo de los floricultores y adquirir directamente sus productos.

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