CONTORNOS LITERARIOS
Título del libro: El viento se levanta
Autor: Tatsuo Hori
Editorial:Verbum
Año: 2020
El viento se levanta (Kaze Tachinu) (1937), narra las vivencias de un joven escritor, quien acompaña a su novia, enferma de tuberculosis, a un sanatorio en las montañas. En las anotaciones que hace, el joven reflexiona sobre el amor, la fragilidad de la vida, la cercanía de la muerte y el vínculo de su vida con el paisaje lo rodea. La convivencia cotidiana con la enfermedad, transforma su percepción del tiempo, ralentizándolo y haciendo énfasis en los detalles ambientales, físicos y emocionales que viven, al tiempo que reflexiona sobre la belleza efímera y la aceptación del destino.
Su autor, Tatsuo Hori, estuvo profundamente afectado por el Gran Terremoto de Kanto de 1923, cuando su madre murió arrastrada por el río Sumida y él contrajo tuberculosis, enfermedad con la que viviría toda su vida. El viento se levanta, está basada en la vivencia del autor con su novia Yano Ayako, quien murió en un sanatorio, víctima de tuberculosis. Dado su contexto de creación, en esta novela se observa la manera en la cual el romanticismo entró y se adaptó a Japón durante el proceso de modernización y apertura de fronteras de finales del siglo XIX. Como ocurre con este movimiento intelectual y literario, en El viento se levanta se observan sus tópicos más importantes: Mujer y naturaleza, estados de ánimo, amor y muerte.
La historia se narra muy lenta, a modo de diario del escritor, quien acompaña a su novia al sanatorio. A la par, se van traslapando los estados de ánimo con los paisajes y entornos naturales; de esta manera, se inicia con paisajes en donde hay flores vibrantes, mientras las estaciones del año se mueven al ritmo la enfermedad que le da la muerte a Setsuko en un diciembre helado: “Llega el invierno. El cielo se ensancha y las montañas se acercan cada vez más. Las nubes de nieve quedan solo en sus cumbres sin moverse por un tiempo indefinido”
La historia es rica en introspección, su redacción da cuenta de emociones complejas, nihilistas que a pesar de todo captan momentos sublimes, aunque el protagonista es silencioso y quieto, ya que sus emociones interiores se reflejan en el paisaje, pero no están dichas a través de diálogos ni narradas de manera explícita.
Precisamente vínculo entre las emociones y la naturaleza, nos presenta un traslape y atractor entre el romanticismo, y la noción de fūdo japonés, el cual se entiende no sólo como este conjunto de condiciones naturales y culturales que rodean al ser humano, sino que participan activamente en la formación de su manera de vivir, sentir y comprender al mundo. El fūdo no es un escenario pasivo ni un simple medio geográfico, sino una realidad en la que la naturaleza y el ser humano, se constituyen mutuamente.
Finalmente, podemos decir que algo similar ocurre con la noción romántica que vive el protagonista al acompañar a su novia en sus últimos momentos, ya que él, aún en el sanatorio entre las montañas, exalta sentirse feliz a pesar de ver a Setsuko deteriorarse lentamente. El protagonista destaca la belleza de los paisajes, lo sublime de sus momentos con la enferma, argumenta que “‘Si solo estuviera así a tu lado, sería suficiente para mí’ (…) ¡Ay, cómo esto me hace confiar ahora en la felicidad que poseemos, y cómo me está ayudando en el empeño de darle una forma clara!”, esta es la “eternidad en un momento” propia del romanticismo, mezclada con el mono no aware japonés, que exalta la melancolía por la belleza que se desvanece con el tiempo.
Sarahi Isuki Castelli Olvera es Doctora en Ciencias Sociales (UAEH). Profesora Investigadora de la Facultad de Comunicación en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Línea de investigación: Cultura visual en la gráfica contemporánea. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel 1


