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Hidalgo
miércoles, febrero 26, 2025

De las ventas a las rifas

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RETRATOS HABLADOS

Urnas, tómbola, rifas, suerte, azar, casualidad, destino…

Así habrá de ser conformado el Poder Judicial, luego de lo que todos saben. Y en tiempos, cuando lo peor que puede ser usado como carta de presentación son los estudios académicos o la experiencia, ganará quien tenga que ganar.

Ganará quien tenga que ganar.

Así de simple, porque no habrá que justificar nada, como no sea que los astros queden alienados a favor del triunfador, el mago destino.

Son otros tiempos.

Con un presidente gringo cada vez más furioso, porque no hay nadie más berrinchudo y malcriado, que el acostumbrado a hacer su voluntad, le pese a quien le pese.

Y aquí, en tierras mexicanas, lo sabemos, porque igual al que gira instrucciones para aplastar a quien se haya atrevido a levantarle la voz, ahora se rifan todos los puestos habidos y por haber en el Poder Judicial, que ya no es poder, porque no puede nada, y judicial, lo que se dice judicial, tampoco.

Que se haga la santa voluntad de quien tiene el poder por los siglos de los siglos.

No, ya nadie entiende nada.

Hoy supervisa esta fiebre de las tómbolas, un personaje curioso, se diría folclórico, que esperaba todo de la vida, pero no tanto. Un producto neto y derecho de este carro desenfrenado del poder político en México, donde unos se van, otros se ponen, otros se regresan, otros se trepan, otros no saben, a ciencia cierta, qué jijos pasa.

Va pues la tómbola justiciera y democrática.

Y no se entiende.

Los que depositaron su vida en la preparación, en los posgrados para ser maestros, luego doctores en derecho, irán al sorteo, mirarán y descubrirán que, después de todo, ni grados académicos ni nobiliarios, menos estos últimos, sirven para maldita la cosa.

Decía el Óscar Chávez cuando los neoliberales hacían de los suyos, 

“Se venden sus memorias y recuerdos

Lo avientan a las hienas y a los cerdos

Se vende mi país puro y entero

Por un pinche puñado de dinero

Yo no lo vendo, ¡no!

Porque lo quiero

Yo no lo vendo, ¡no!

Mejor me muero”.

Bueno, ya no se vende, mejor se rifa.

Mil gracias, hasta mañana.

Correo: jeperalta@plazajuarez.mx

X: @JavierEPeralta

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