Ad image

Cumpliendo un año más…

Mariana Peralta Zamora
3 Min de Lectura

ESPEJOS DE LA REALIDAD

Esta semana es mi cumpleaños y me cuesta encontrar las palabras para describir los sentimientos que experimento. Cumplir años, a veces significa recordar propósitos incumplidos, como cuando decidí unirme al grupo de patinaje. Empecé con entusiasmo, pero con el tiempo dejé de asistir. Aun así, me resisto a salirme del grupo de WhatsApp, ya que hacerlo significaría aceptar que renuncié a algo que me hacía feliz.

Hay días en los que la frustración me abruma. Aunque insista en que todo está bien, mi cuerpo siempre encuentra formas de expresar lo contrario. No puedo dejar de pellizcarme la piel, sacarme costras o lastimarme las manos. Malas costumbres y obsesiones que me aquejan. Es probable que, para quien lea esto, la Mariana que aquí se presenta no sea la misma a la que están acostumbrados. 

Sin embargo, algo en la escritura me permite mostrarme vulnerable, sabiendo que algunos ojos pasarán por aquí durante uno o dos minutos, para luego seguir con sus vidas, mientras yo sigo buscando las palabras específicas para terminar este texto.

Este martes 11 de junio pintaba de azul, no fue sino hasta que concluí mi segunda sesión como mentora de unas chicas del programa BécALAS. Mientras ellas compartían fragmentos de sus vidas, yo les respondía con experiencias propias. De repente, el temporizador de Meet anunció que la sesión terminaría en 15 minutos. Cuando les pregunté si tenían alguna pregunta o comentario, su respuesta fue: nunca antes habíamos tenido una experiencia así, cada vez que terminamos de hablar contigo, las cosas cambian, lo estamos disfrutando, gracias. 

Qué fácil es juzgarme, mirarme de arriba abajo, criticarme como si eso fuera la solución a mis frustraciones. No me había dado cuenta de que estoy compuesta de diferentes telas y que los hilos que me unen tienen diferentes grosores. 

Esta semana es mi cumpleaños, y ya no me molestaré por los “hubiera”. Recordaré cada día, que en este viaje por la vida solo pasaré por este camino una vez. Seguiré riendo a carcajadas, dejaré de fantasear con una versión idealizada de mí misma. 

Para aquellos que están al otro lado de la pantalla, aquí es donde nos despedimos. 

Yo, sumando un año más, y ustedes con un recuerdo de esta conexión momentánea.

Loading

Compartir esta nota