Tulancingo de Bravo, Hgo.- El testimonio de Mónica Sepúlveda, madre de una de las víctimas del supuesto triple feminicidio ocurrido a finales de julio de 2024 en Santiago Tulantepec, ya no será considerado como prueba en este juicio, donde se acusa a tres presuntos culpables.
Lo anterior, debido a que, según se informó durante la audiencia de este lunes 06 de julio, Sepúlveda no ha entablado comunicación con el Ministerio Público ni con su propia defensa legal; además, no ha asistido a las audiencias pese a que se autorizó su presencia a distancia, ya que vive en Tijuana.
Según señalaron cada una de las partes, se le ha intentado contactar por todos los medios posibles, sin que hasta el momento haya respuesta o intención para asistir a las audiencias.
Por tanto y luego de desechar la solicitud de la defensa de víctimas de aplazar la audiencia una vez más para que se intente de nuevo localizarla, para que su testimonio pueda escucharse, el tribunal decidió unánimemente que desistirían de su participación como testigo.
El caso es similar al de una agente del Ministerio Público, quien tampoco ha acudido al llamado pese a que se autorizó el uso de fuerza pública para su localización y presentación en el juzgado.
Lo anterior significa que, para la teoría del caso, son dos personas cuyas versiones ya no se escucharán y tampoco podrán contemplarse en la toma de decisiones de los jueces que llevan el caso.
Se decidió también que, una tercera persona, menor de edad, tampoco desahogará su testimonio. Pese a que en un inicio fue catalogada como “clave” para el caso, en esta ocasión, fue la agente del Ministerio Público quien desistió de su participación.
Por otra parte, la defensa de los acusados indicó durante la audiencia pública, que insistirá en llamar a 16 personas entre los testigos para abonar a su teoría del caso, cuatro de ellos deberán presentarse el próximo 15 de julio, fecha del siguiente compromiso ante el tribunal.
Cabe señalar que, de acuerdo con el proceso, la medida cautelar impuesta a los tres presuntos feminicidas vencerá el 11 de agosto, razón por la que es urgente que se dicte una sentencia en su contra.
Se les acusa por supuestamente quitar la vida a tres mujeres que vivían juntas en una casa de la localidad de San Isidro, ubicada en los límites territoriales de Santiago Tulantepec y Tulancingo.
Una de las víctimas estaba embarazada, razón por lo que también se busca imputar el delito de aborto forzado a quien resulte responsable.
Los hechos ocurrieron el pasado 30 de julio de 2024 y a casi dos años no ha habido avances considerables en cuanto a penas para estas personas.




