Kevin González, un joven estadounidense de 18 años con cáncer terminal, falleció este domingo en el norteño estado mexicano de Durango, poco después de reencontrarse con sus padres, quienes fueron deportados de forma acelerada desde Estados Unidos, tras permanecer detenidos por autoridades migratorias, según informaron medios locales este lunes.
El caso conmovió a ambos lados de la frontera por la cadena de hechos que impidió durante semanas el reencuentro familiar.
Primero, el deterioro de la salud del joven, seguida de una negativa de las autoridades estadounidenses a sus padres para ingresar legalmente al país, y posterior detención en Arizona, cuando intentaron cruzar la frontera para ver a su hijo.
Finalmente, la autorización judicial permitió su retorno urgente a México.
González, nacido en Chicago y criado en México, fue diagnosticado en enero con cáncer de colon metastásico mientras estaba en Estados Unidos, donde quedó al cuidado de su hermano Jovany Ramírez.
De acuerdo con reportes de medios, el cáncer se extendió al estómago y los pulmones.
Sus padres, Isidoro González Avilés, de 48 años, y Norma Anabel Ramírez Amaya, de 43, vivían en México tras haber sido deportados.




