Cientos de docentes marcharon el pasado martes por las calles de Asunción, la capital de Paraguay, y otras ciudades del país, para defender el sistema de jubilaciones y pensiones del sector público ante un proyecto gubernamental que esta semana buscar reformar en el Congreso la ley vigente.
El porcentaje de aporte estatal a la ‘caja fiscal’, como se conoce internamente al sistema de jubilaciones públicas, es uno de los cuellos de botella de la discusión entre el Gobierno del presidente Santiago Peña y los gremios de maestros, que acataron en un 85 por ciento el llamado a movilizarse en esta jornada, según dijo el ministro de Educación, Luis Ramírez, al canal NPY.
La ley vigente fija en 3 por ciento las aportaciones del Estado, un número que se elevará hasta el 10 por ciento en la reforma, según lo pactado la víspera en una reunión entre gremios y representantes del Legislativo y el Ejecutivo.
Esto último es un «avance interesante» que alivia las preocupaciones de los docentes, aseguró el vocero de la Federación de Educadores de Paraguay, Silvio Piris, quien, sin embargo, dijo que los maestros se mantendrán en las calles como medida de presión.
«Estamos aquí para defender nuestra jubilación, nosotros, como docentes, queremos una reforma, pero una reforma integral donde no solamente el trabajador es el que tenga que sufrir», señaló la gremialista Noelia Caballero.
La maestra, de 48 años, se trasladó desde la ciudad de Limpio, a unos 40 minutos de Asunción, para acompañar las movilizaciones de hoy hasta el Parlamento, que debatirá la reforma mañana en la Cámara Alta y el jueves en Diputados.
«Exigimos que nuestro patrón, que es el Estado, aporte por nuestra jubilación y no solamente nosotros», agregó Caballero.
La reforma, que debatirán el miércoles los senadores, también fijaría en 53 y 58 años las edades de jubilaciones extraordinarias y ordinarias.
De aprobarse el documento, se devolverá a la Cámara de Diputados, que podría sancionar la iniciativa el jueves.
También decenas de maestros, policías retirados, enfermeros y otros sectores marcharon en las ciudades de Horqueta, Yby Yaú, Vallemí y Concepción, capital del departamento del mismo nombre (norte).
Los manifestantes rechazan el texto aprobado en febrero pasado por la Cámara de Diputados que establece en 57 años la edad de retiro ordinario y fijó en 5 por ciento el aporte del Estado a la ‘caja fiscal’, explicó el dirigente de la Organización de Trabajadores de la Educación (OTEP), Pedro Martínez, al canal GEN.
Martínez anticipó que un grupo de docentes viajará el miércoles a Asunción para unirse a una macha nacional.
La reforma afectará a los funcionarios del magisterio, los docentes universitarios, los militares y policías, que no requerían una edad mínima de jubilación.
El Ejecutivo de Peña defiende la reforma a la ‘caja fiscal’, al señalar que ese sistema tiene un déficit financiero que en 2025 alcanzó los 380 millones de dólares, cerca del 0,8 por ciento del producto interior bruto (PIB) del país.