CINE DE HOY
Sasha (Sara Montpetit) es una vampira adolescente a la que no le salen los colmillos. Ha quedado traumada por la muerte de un payaso durante una fiesta infantil de cumpleaños y se niega a cazar a sus víctimas, convirtiéndose en una carga para sus padres.
Se trata de “Vampira humanista busca suicida”, una divertida comedia de Ariane Louise Seize, que forma parte de la Décima Edición de Québecine, que se exhibe actualmente en la Cineteca Nacional.
El guion de la propia realizadora y Cristine Doyon, tiene momentos muy divertidos, como cuando la chica conoce a Paul (Félix Antoine Benard) un tímido joven, que cansado de sufrir bullying en el trabajo y en la escuela, quiere suicidarse, al enterarse de la situación de Sasha, decide donarle su sangre, aunque pide a cambio que se le cumplan unos últimos deseos: desquitarse de todos los que le hicieron bullyng. La cosa se complica cuando se enamoran.
Sasha es una vampira muy sui generis. Es una humanista como el título lo explica, que se niega a la violencia y que es una consumada pianista.
“Vampire humaniste cherche suicidaire consentant” se suma a Nosferatu, como una de las películas sobre vampiros más originales del año que comienza.