Una Educación: Crecer, aprender y el dolor de tener que elegir

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CONTORNOS LITERARIOS

Título del libro: UNA EDUCACIÓN

Autor: Tara Westover

 Editorial: Lumen

Año: 2017

¿Alguna vez te has sentido totalmente fuera de lugar, de una manera tan intensa que sientes que todos pertenecen a un sitio menos tú? Esa es la sensación que describe Tara Westover en una gran parte de su libro “Una Educación”, el cual es una narración en primera persona de sus primeras vivencias y un camino, en parte escogido, en parte involuntario a cuestionar todo lo que conocía hasta los 17 años, transformándose mientras crece.

La aurora cuenta en tres partes esa transformación: En la primera parte narra las bases de su pensamiento y su cosmovisión que se forma al crecer en la casa de sus padres  en las montañas de Idaho.

Ese podría ser el paraje ideal para criar a una familia grande; tenía animales de granja, niños que corren y son autosuficientes, que apoyan en las tareas del hogar y que aprenden haciendo y no con teoría. 

Una casa rodeada de la naturaleza imponente totalmente alejada de los ruidos ensordecedores y estresantes de la ciudad. 

Si no fuera porque a los niños no se les lleva a la escuela, que parece algo más que innecesario  y que te aleja de Dios. Vas a la iglesia mormona, pero ni siquiera la iglesia te acerca a Dios porque los mormones que toman leche y hacen cualquier cosas los domingos, no son piadosos; las chicas que usan blusas que marcan su cuerpo o que dejan ver sus hombros, son infieles. Solo tu familia, guiada por tu padre es fiel. La vida de la familia Westover transcurre mientras se prepara, bajo la dirección del padre de familia, para defenderse hasta la muerte, si el mundo se acaba o si el gobierno decide obligar a los niños a ir a la escuela. Mientras tanto, la abuela discute con el padre de familia sobre esas creencias, quien a su vez tiene violentas peleas verbales con uno de los hijos mayores. Ese hermano golpea a Tara y disfruta hacerlo y sus padres deciden que eso no está pasando, como han decidido que sus hijos no deben vacunarse.

Ese paisaje era el hogar de Tara, la zona no segura y sin embargo, la zona conocida en la cual protegerse si venía el fin del mundo. Hasta que Tara Westover decide ir a la universidad y todo se vuelve confuso.

En la segunda  parte del libro, la aurora describe esa incomodidad que experimenta al estar fuera de su hogar, al ser un bicho raro que no fue a la escuela, que tuvo un registro de nacimiento hasta los 9 años y que no supo sobre el holocausto hasta los 17, pero si pregunta lo que no entiende, las personas interpretan que está haciendo una broma de mal gusto. Por primera vez se cuestiona su educación, mientras vive un auténtico “choque cultural”, incluso estudiando en una institución mormona. 

En la tercera sección del libro, la escritora comienza una segunda parte de su preparación académica en Cambridge dónde se sigue sintiendo intrusa, pero encuentra la forma de mimetizarse con los estudiantes que sí saben lo que hacen. Sin embargo, años  de violencia y negligencia tienen que manifestarse de alguna manera y un día salen a la luz causando en Tara y en toda la familia un remolino psicológicamente abrumador que la ponen en una encrucijada.

La historia de Tara Westover  pone frente al lector la realidad de que hay problemas de salud  mental que se heredan y se agravan de generación a generación. Así mismo queriéndolo o no, invita a cuestionar lo que se ha aprendido, lo que se da por hecho formando las mismas bases de nuestro pensamiento. También te hace entrar a otros mundos, en los que el lector se puede ver confrontado.

La autora nos cuenta de como pasa de desconocer de Napoleón a formarse como historiadora. Desde cierta óptica ella “se superó”, pero para Westover no hay intención de ser tomada como una historia de superación personal o algo motivacional más bien te confronta, te incomoda. Te hace pensar en lo que implica crecer o transformarte. En tener que elegir, aunque ninguna de las opciones sea totalmente satisfactoria.

ANA DRUCELA GONZÁLEZ CRUZ, ha fungido como voluntaria dando clases  y talleres de alfabetización, antropología, teología y música  en distintas organizaciones para niños desde los 3 años, adolescentes, adultos y personas de la tercera edad. 

Graduada de la licenciatura en “ministerios transculturales”, actualmente está terminando la licenciatura en antropología social

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