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Toque toques

Ana Luisa Vega
3 Min de Lectura
Ilustrativa

RELATOS DE VIDA

Los festejos del día del padre se adelantaron desde el viernes en algunas tiendas de autoservicio y en general en algunos establecimientos, en la mayoría de los casos, con el objetivo de incrementar las ventas.

En unos de estos espacios, implementaron y colocaron juegos que pudieran realizarse en parejas, es decir, el festejado y su hijo o hija, desde juegos de canica, tiros a la portería, encestar balones o incluso pastelazos.

Los juegos eran los ganchos para que a cambio de una convivencia padre e hijo o hija, realizaran algunas compras en el establecimiento, de ese modo Pepito fue llamado a visitar una tienda donde venden herramientas, así mataría dos pájaros de un solo tiro.

El pequeño llevaba en los bolsillos 500 pesos, producto de su ahorro de su cuota dominical, monto que le alcanzó para comprarle a su progenitor un martillo, un par de lijas, resistol super resistente, y barniz, para que concluyera el estante que estaba construyendo para la sala.

Una vez terminadas las compras, y según el pacto, comenzaron a recorrer los pasillos de los juegos instalados, pasaron por todos y de cada uno de ellos recolectaron calculadoras, lapiceros y mochilas, como premios.

El último juego era el más arriesgado, pero también el que más había llamado la atención de Pepito, los famosos “toques”, el reto era durar un minuto con la máxima intensidad, empezando desde el nivel 1, y se harían acreedores al 50 por ciento de descuento a cualquier producto de la tienda.

El padre un poco temeroso, cumplió la promesa, se tomó fuertemente de la mano de su hijo y del aparato, los primeros niveles pasaban rápido, con un poco de estirones pero sin complicaciones, y empezó el último nivel y la cuenta regresiva para cumplir el reto.

Estaban a punto de cumplirlo, tan solo faltaban 20 segundo cuando el padre de Pepito puso los ojos en blanco y cayó al piso, los asistentes y el pequeño corrieron al auxilio, en tanto llamaban a una ambulancia, Pepito le pedía disculpas por haberlo metido en ese problema.

Afortunadamente no tardó en llegar la ambulancia, quien al hacer la revisión indicó que se trató de un pre infarto pero que mejoraría, lo trasladaron al hospital en la unidad de emergencias con Pepito a bordo, quien juró no volver a realizar ese tipo de retos y hasta prometió siempre portarse bien.

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