IGUALDAD SUSTANTIVA, EMPODERAMIENTO EFECTIVO
Sor Simona Brambilla ha sido nombrada por el Papa Francisco como la primera prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica en el Vaticano, en un esfuerzo por aumentar la representación femenina en la Curia Romana. El Papa también designó a Ángel Fernández Artime como proprefecto.
Brambilla en su currículum expresa la experiencia misionera en Mozambique tras obtener el diploma profesional de enfermería y entrar al Instituto de las Hermanas Misioneras de la Consolata, fue secretaria del dicasterio y considerada la segunda mujer en ocupar este cargo, tras el nombramiento en 2021 de Sor Alessandra Smerilli.
Desde el inicio del pontificado de Francisco, ha habido un incremento importante en la presencia de mujeres en posiciones de liderazgo, con el porcentaje femenino en la Santa Sede aumentando del 19.2 por ciento en 2013 al 23.4 en 2023. Esto se ha facilitado gracias a la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium del 2022, que permite que laicos, incluidas mujeres, puedan dirigir dicasterios.
Durante su pontificado, Francisco ha nombrado a varias mujeres en altos cargos, destacando a Barbara Jatta como directora de los Museos Vaticanos y recientemente a Sor Raffaella Petrini como secretaria general de la Gobernación.
Brambilla se une a otras mujeres en roles importantes dentro del Vaticano, como Gabriella Gambino y Emilce Cuda, entre otras, reflejando un compromiso del Papa con la inclusión y el liderazgo femenino en la Iglesia, además del humanismo que le caracteriza.
El nombramiento de Simona Brambilla como una figura relevante en un contexto político o social, puede tener un impacto significativo en el empoderamiento de las mujeres, dependiendo de su papel, visibilidad y las políticas que promueva, en la visibilidad y representación, en los modelos a seguir, en las políticas de género, en un cambio cultural, en las conexiones y redes sociales, y en los desafíos y expectativas.
La presencia de mujeres en posiciones de liderazgo ayuda a visibilizar la importancia de la diversidad de género en la toma de decisiones. Su nombramiento puede inspirar a otras mujeres a buscar roles de liderazgo con alta responsabilidad.
Simona Brambilla puede convertirse en un modelo a seguir para mujeres jóvenes y profesionales, mostrando que es posible alcanzar posiciones de poder y liderazgo en contextos que históricamente han sido dominados por hombres.
Si Brambilla promueve políticas que favorezcan la igualdad de género, la inclusión y el empoderamiento de las mujeres, su nombramiento podría traducirse en avances concretos en estos ámbitos. Su nombramiento puede facilitar la creación de redes y conexiones entre mujeres en diversas áreas, promoviendo la colaboración y el apoyo mutuo.
La presencia de mujeres en roles de liderazgo puede contribuir a un cambio cultural que desafíe estereotipos de género y promueva una mayor igualdad en todos los niveles de la sociedad permitiendo el avance de la tan anhelada igualdad de género. También es importante reconocer que las mujeres en posiciones de poder a menudo enfrentan expectativas diferentes y mayores presiones que sus colegas masculinos, lo que puede influir en su capacidad para impactar el empoderamiento de otras mujeres.
El nombramiento de Simona Brambilla puede ser un paso positivo hacia el empoderamiento de las mujeres, aunque su impacto real dependerá de sus acciones y de cómo su rol sea percibido e implementado. la sociedad.