El candidato izquierdista Roberto Sánchez mantiene una ventaja de 22 mil 685 votos en el segundo lugar de las elecciones generales del pasado 12 de abril en Perú sobre el ultraderechista Rafael López Aliaga, que le permiten consolidarse como el virtual rival de la derechista Keiko Fujimori en la segunda vuelta presidencial del próximo 07 de junio.
Cuando ya se ha contado el 96,05 por ciento de los votos, Sánchez alcanza este lunes el 12,04 por ciento del sufragio, por delante de López Aliaga, que se mantiene tercero con el 11,89 por ciento de los sufragios, y tras Fujimori, que llega al 17,07 por ciento.
Fujimori (Fuerza Popular) suma hasta el momento 2 millones 755 mil 601 votos, Sánchez (Juntos por el Perú) alcanza los 1 millon 943 mil 617 votos, y López Aliaga (Renovación Popular) llega a 1 millon 920 mil 932 votos.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ya ha contabilizado un total de 89 mil 107 actas de las elecciones y solo quedan por procesar 3 mil 659 de estas, que han sido enviadas a los jurados electorales para ser revisadas por distintas observaciones en la suma de votos u otros detalles.
Durante el último fin de semana los tres candidatos presidenciales se mantuvieron sin realizar actividades proselitistas y solo Sánchez ofreció el sábado una rueda de prensa en la que afirmó que está «totalmente convencido» de que será él quien disputará la Presidencia de Perú con Fujimori.
El candidato agregó que ahora las autoridades electorales de su país tienen «la inmensa responsabilidad» de terminar con el conteo de los votos y les pidió «celeridad y respeto sagrado a la voluntad popular».
Anunció, además, que la bancada de su partido presentará este lunes una demanda en el Congreso contra los miembros de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) y del Jurado Nacional de Elecciones (JNJ), tras cuestionar la aceptación de la renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) a pesar de que la ley nacional prohíbe que eso suceda en medio de unos comicios en marcha.
Sánchez remarcó, sin embargo, que existió una «negligencia en la organización» de los comicios generales, por los problemas que llevaron a la falta y demora en la entrega de material electoral, sobre todo en Lima, y dijo que en la segunda vuelta «tienen que tomarse todas las acciones para que no haya un solo incidente».
López Aliaga, por su parte, reiteró el viernes que en los comicios hubo «actos criminales» y criticó que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) haya rechazado su exigencia de realizar elecciones complementarias en los centros de votación de Lima que abrieron sus puertas hasta cinco horas tarde debido a la demora de la llegada del material electoral.
Fujimori, por su parte, se mantuvo en silencio pero antes hizo «un llamado a la calma» y pidió a los políticos respetar las decisiones que tomen las autoridades electorales.




