CINE DE MAÑANA
Uno de los platos fuertes del XXV Festival de Cine Alemán que se inicia el 24 de septiembre es El juicio de Hein de Kai Stanicke.
El guión del propio realizador narra la historia de Hein (Paul Boche) un taciturno maestro, que luego de 14 años regresa a su aldea natal, una comunidad aislada de pescadores, que lo reciben con frialdad y desconfianza.
Su madre sufre de demencia senil y no lo recuerda. Lo mismo pasa con su hermana, que estaba muy chica cuando se fue.
Pero el colmo es Friedemann (Philip Croissant) su mejor amigo, con el que planeaba fugarse, y que ahora lo desconoce.
La comunidad decide hacer un juicio para ver si permite a Hein regresar, pero la mezcla de recuerdos hace que el asunto sea cada vez más difícil.
Se trata del tercer largometraje del director de Golden que recuerda El regreso de Martin Guerre de Daniel Vigne, que narraba la historia de un hombre que regresaba a una aldea en la que nadie lo reconocía, y que incluso mereció una
versión hollywoodense de Jon Amiel con Richard Gere, titulada Sommersby. El intérprete de las series televisivas El tatuado de Auschwitz y Berlín Blues ofrece una actuación notable, lo que es aprovechado por Stanicke para crear un ambiente opresivo e intolerante que recuerda el nazismo.
Der Heimatlose será uno de los puntos culminantes de este Festival de Cine Alemán que culminará el 3 de octubre, cuando se conmemora la caída del Muro de Berlín.


