La jueza Segundo de Distrito en Materia Penal en el Estado de México concedió frenar la extradición del fundador del Cártel de Sinaloa
Rafael Caro Quintero, alias El Narco de Narcos, y fundador del Cártel de Sinaloa, tramitó un nuevo amparo para impedir que sea extraditado a los Estados Unidos, donde es requerido por el asesinato del agente de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), Enrique ‘Kiki’ Camarena Salazar.
El también ex fundador del Cártel de Guadalajara recurrió a la protección de la justicia el pasado 21 de enero para que no sea extraditado a la Unión Americana, por lo que solicitó “la suspensión de plano y de oficio” su posible envío a los EEUU.
“De llegar a ejecutarse en su totalidad el traslado ilegal de este país a los Estados Unidos de América se haría física y jurídicamente imposible el que el presente asunto se resuelva y se reparen las violaciones a los derechos humanos”, se lee en el amparo del narcotraficante que fue dado a conocer este 22 de febrero.
Por lo anterior, la jueza Segundo de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, Raquel Ivette Duarte Cedillo, concedió a Caro Quintero una suspensión de plano para la suspensión de su traslado a los Estados Unidos, esto mientras se resuelve el amparo de manera definitiva.
Caro Quintero, uno de los narcotraficantes más buscados por los Estados Unidos por su responsabilidad en la tortura y asesinato de Enrique ‘Kiki’ Camarena, fue arrestado por elementos de la Secretaría de Marina el 15 de julio de 2022.
El Narco de Narcos ya había sido capturado en abril de 1985 en Costa Rica por el asesinato del agente de la DEA ese mismo año. Sin embargo, Caro Quintero obtuvo su libertad el 9 de agosto de 2013 tras un fallo judicial, luego de que un Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito en Jalisco determinó que debió de ser juzgado en el orden local y no federal.
Desde entonces, el gobierno de los Estados Unidos comenzó de nuevo la cacería contra el narcotraficante que durante su libertad fundó junto con sus sobrinos el Cártel de Caborca que opera en los estados de Sonora y Quintana Roo, principalmente.
Desde su captura en 2022, el ex líder del Cártel de Sinaloa presentó varias complicaciones de salud, por lo que fue sometido a una cirugía por un padecimiento de próstata. A pesar de sus padecimientos de salud, el narcotraficante ha buscado por todos los medios evitar ser extraditado a la Unión Americana.
En ese entonces, luego de su captura altos funcionarios de EEUU reconocieron la participación de la DEA en la caída del “Narco de narcos”.
Fue el 15 de julio de 2022, cuando México fue testigo de una de las detenciones más importantes, aquel viernes, Rafael Caro Quintero, uno de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos, fue detenido. Días más tarde, The Washington Post dio a conocer cómo fue el operativo que el gobierno federal atribuyó a la Secretaría de Marina (Semar), aun cuando EEUU afirmó haber participado en él.
Pese a que el “Narco de narcos” no construyó una carrera en el narcotráfico como otros capos buscados por las autoridades de Estados Unidos ―como Ismael ‘El Mayo’ Zambada, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán o Nemesio Oseguera Cervantes―, Caro Quintero se volvió el principal objetivo de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) por un sólo motivo: su responsabilidad en la tortura y asesinato de Enrique ‘Kiki’ Camarena, miembro de la agencia.
La carrera de Caro Quintero apenas comenzaba a fortalecerse en el Cártel de Guadalajara, cuando, en febrero de 1985, decidió acabar con la vida del agente de la DEA.
Sus años de libertad acabaron meses más tarde, luego de que fue capturado y sentenciado a 40 años de prisión por homicidio calificado, privación ilegal de la libertad (secuestro) y siembra, cultivo, transporte y tráfico de drogas.
12 operativos fallidos y reclutamiento de familiares y finalmente cayó Caro Quintero
De acuerdo con testimonios de funcionarios y agentes estadounidenses, recabados por The Washington Post, la primera operación de ‘The RCQ Task Force’ se realizó en 2015, con aproximadamente una docena de helicópteros de uso militar Blackhawks.
Pero, al igual que otros 11 operativos, el primero resulto fallido. Aunque la recompensa por la captura de Caro Quintero pasó de cinco a 20 millones de dólares en cuestión de años, y pese a que el gobierno de EEUU contaba con la cooperación de su homólogo mexicano, la DEA no veía avance alguno.
La mayoría de estas operaciones no se hicieron públicas por ninguno de los dos gobiernos, en gran parte porque, según varios funcionarios de EEUU, la DEA creía que fueron frustrados por filtraciones de los altos mandos de México.