El Pequeño Timmy
Dicen las buenas lenguas que alguien tan perverso como el Negro Durazo pero estúpido, se ha colado en el gobierno estatal para tratar de “operar” en diversas situaciones, en las que todo ha salido mal. Y es que no es para más, un perfil nefasto en el poder es un Nerón que terminará por incendiar el primer gobierno de la Cuarta Transformación.
Uno de los tropiezos más grandes que se han cometido y que por quién sabe qué razones quedó oculto, fue el tema de las drogas sembradas en diversos bares en la Zona Plateada, con el objetivo de desmantelar estos espacios que según otros “reducían” la plusvalía de la zona incluyendo a empresarios del edificio “Vía Dorada” que tienen relación con burócratas.
De acuerdo con un guardián de la ley, este operativo quedó frustrado por diversas grabaciones que tenían los dueños de los bares, lo que impidió que les pudiera desmantelar bajo la consigna de proceder contra ellos de manera “legal” y por lo que terminaron negociando para reubicarlos a fin de que se evitara un escándalo en Hidalgo.
No cabe duda de que el proceso diplomático “somos amigos mientras descubro cómo ponerte en la madre” funciona en la entidad, muy a pesar de esos perfiles que venden la idea de ser muy chingones y pulcros en su trabajo mafioso, pero que en los resultados quedan exhibidos como imbéciles y corruptos.
El problema ha sido detectado, ahora falta que con el tiempo y las evidencias se descubra al “impostor” al funcionario que le vendió excelentes resultados al gobernador Julio Menchaca pero que en la realidad hizo un cagadero desde su puesto de poder.
En tanto hay perfiles que no han pasado desapercibidos: Tello, que con el afán de mantenerse vigente en la opinión pública ha emitido una gran cantidad de acusaciones y señalamientos que nada más no han dado resultados en el tema de la justicia, es decir de nada sirve señalar, desde tu puesto de poder, a los corruptos del pasado sino haces nada por garantizar la justicia para los afectados.
Funcionario que por cierto, cree que merece todo sin trabajar nada y que ya se anda diciendo que va a ser gobernador de Hidalgo (ojalá no se le vaya a ocurrir andar hablando de revocación de mandato, porque se le acaba la carrera política).
Otros señalan a Olivares, ya que aseguran que desde su puesto se ha dedicado a perseguir adversarios políticos de la Cuarta Transformación, a querer imponer línea en los municipios e incluso, recientemente de presuntamente proteger y encubrir a delincuentes. Sin mencionar la forma prepotente con la que trata a la prensa cuando le quieren hacer más de una pregunta.
No se diga de Napo, quién pasó de las grandes borracheras a un consumo moderado o al menos más discreto de las bebidas con las que acostumbraba celebrar cada programa y apoyo que entregaba tarde, osea siempre. Ni de las fiestas a las que obligaba a participar a su personal.
Y para rematar al Contralor que cada vez hace más evidente su conflicto de interés al promocionar su museo de miniaturas en eventos gubernamentales, muestras de carnaval, fiestas para funcionarios, promocionales de turismo, etc. Y no se diga de la Reina Dragona que parece que es la que verdaderamente manda en esa secretaría.
Y más allá de drogas o ilegalidad con la busquen culpar a los demás, la pregunta: “¿Qué andan queriendo sembrar?”. Aplica para todos aquellos que han hecho fiesta, derrama, y despilfarro de la Cuarta Transformación mientras espacios como el Colegio del Estado de Hidalgo ya se quedó sin personal de limpieza, a veces se queda sin agua y otras, hasta sin luz.