Diputados locales de Morena y el Partido Nueva Alianza Hidalgo (PNAH), propusieron reformar el Código Penal para el Estado de Hidalgo, con el objetivo de tipificar la rapiña como un delito autónomo y diferenciado del robo, cuando una persona se apodere de bienes ajenos aprovechándose de accidentes, desastres, emergencias o condiciones de vulnerabilidad de las víctimas.
Los legisladores destacaron que actualmente, el artículo 206 del Código Penal estatal contempla como agravante del robo que éste se cometa aprovechando la consternación provocada por una desgracia privada o las condiciones de confusión generadas por una catástrofe o desorden público, por lo que la propuesta plantea una reforma para regular específicamente la rapiña.
Conforme al dictamen presentado incurrirá en rapiña: «quien, sin consentimiento, se apodere de una cosa mueble ajena aprovechándose de la consternación, confusión, emergencia, vulnerabilidad o imposibilidad de defensa de la víctima». Entre los supuestos se incluyen incendios, explosiones, derrumbes, deslaves, sismos, inundaciones y desbordamientos, además de accidentes terrestres, aéreos, ferroviarios, fluviales o viales.
En la argumentación, los diputados promoventes apuntaron que la iniciativa propone duplicar la punibilidad cuando participe un servidor público, integrante de una corporación policial o agente de seguridad privada en ejercicio de sus funciones; cuando la víctima sea una niña, niño, adolescente, persona adulta mayor o con discapacidad; o cuando sean sustraídos bienes necesarios para atender una emergencia, labores de rescate, salud, alimentación, vivienda o subsistencia.
En la exposición de motivos, señalaron que la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Amotac) en Hidalgo estimó pérdidas anuales superiores a 10 millones de pesos por rapiña de mercancías, principalmente en el Arco Norte, en la zona Tula-Tepeji. De acuerdo con el documento, después de accidentes de transporte pesado, grupos de personas se apoderan de productos transportados en las unidades siniestradas.
Finalmente, enfatizaron en separar esta conducta del robo ya que aseguraron «permitiría reconocer como elemento particular el aprovechamiento de situaciones en las que las personas afectadas se encuentran heridas, fallecidas, evacuadas, desaparecidas o imposibilitadas para resguardar sus pertenencias».


