LAGUNA DE VOCES
Cuando amanezca por fin podremos ver los rostros reales de quienes nos han acompa ado en las sombras que parec an eternas. Pero tendr que pasar mucho, much simo tiempo, tanto que ser n otros los que finalmente logren conocerse y empezar a tratarse como compa eros de un mismo camino sin retorno que es la vida. Para algunos crece la esperanza de redescubrir el gesto de los que son alegres, y por eso r en con despreocupación. Sin embargo saben que la historia, esa que al final de cuentas deja los testimonios que no cambian, o cambian menos, acabar por hablar de seres humanos que nunca se cansaron de pelear, de matarse, de estar siempre dispuestos a herirse, a causarse el mayor de los dolores.
Amanecer sin duda alguna, pero no al día, a la luz que termina con la oscuridad. Ser simplemente una pausa, una tregua que no acabar con la desaz n que tanto da a el esp ritu, la capacidad de trascender a la muerte.
Aqu mismo, donde conocimos de los hombres y mujeres que naufragaron hace cientos de a os, que se salvaron del mar para morir unos a manos de los otros, se intenta por vez primera creer en la reconstrucción de esta diminuta isla donde son los nietos de los hijos quienes asuman la responsabilidad. La mayor parte ha muerto sin tener ninguna noticia que les asegurara la realidad de sus sue os.
Llegamos apenas empezados los 60s, y todo el territorio estaba escriturado para herederos eternos de riquezas y progreso. A nosotros no nos toc nada, y aceptamos que así estaba bien, que además eso de preocuparse por tener dinero y poder estaba reducido a unos cuantos, entre los que nunca quisimos pensar siquiera que podríamos pertenecer.
Hoy es el poder lo que se busca con ansiedad, porque de la noche a la ma ana transforma a las personas, y las hace presa de sus sue os de ambición. Algunos enloquecen, otros tambi n.
Es corta la vida, y perder el tiempo en atesorar riquezas y la posibilidad de mandar a los semejantes es algo in til, terriblemente in til.
En tanto ser dif cil reconocernos, hablarnos por nuestros nombres, aventurar la idea de que tal vez el tono de la voz nos ha puesto frente a familiares que nunca llegamos a conocer.
A mi padre le gustaba la pol tica, pero la buena, no la que tanto abunda hoy en día. Admiraba a los personajes de izquierda.
Por lo mientras ya amanecimos el 22 de mayo, hoy ya es el día 22 del mes, y seguimos con esperanza. Todo sigue su ritmo inicial, y darle tanto valor a una elección no es la solución, nunca lo ha sido.
Todo ser humaño busca construir realidades diversas y regularmente es la nica ocasi n en que los ciudadanos de a pie pueden hasta aspirar a ser de la clase pol tica.
más all de cualquier disputa (no hay nada más in til que la de tipo político), los que hayan despertado con bien este día, este simple día, deber n dar espacio a la paciencia, porque ni Roma se construy en un día, ni M xico en menos tiempo.
Impulsemos la posibilidad de la seriedad, del semblante un tanto hura o pero sonriente.
Caminemos juntos.
Empecemos a creer de nueva cuenta en nosotros, en las posibilidades que ofrece contar con un semejante, y por semejante hablamos del que está presente en el diminuto espacio que es la existencia humaña.
Mil gracias, hasta ma ana.
jeperalta@plazajuarez.mx
@JavierEPeralta
X Hace poco más de dos a os, termin la pandemia; y somos los mismos, antes de todo eso publish


