El brasileño Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional, entiende que «haya detalles para que la gente tenga miedo» con la posibilidad de que los recortes sociales de Donald Trump puedan afectar de alguna manera a los Juegos de Los Ángeles 2028, aunque está confiado en que eso no ocurrirá y, para el movimiento que dirige, serán «una oportunidad de inclusión y de cambio para América».
Andrew Parsons (Río de Janeiro, 1977) dirige en Madrid la Junta de Gobierno de IPC, formada por catorce miembros, doce de los cuales son elegidos por la Asamblea General de la institución cada cuatro años y los otros dos son el presidente y vicepresidente del Consejo de Deportistas de IPC.
Inmerso en la preparación de los Juegos de invierno de Milán-Cortina d’Ampezzo (Italia) de 2026, el dirigente brasileño analiza la situación del movimiento paralímpico en un momento convulso a nivel global por la situación geopolítica que se vive y, especialmente, por las decisiones que está tomando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que afectan a todo el mundo.
«Donald Trump era presidente de Estados Unidos en el momento de la candidatura y ha apoyado al Comité Organizador de Los Ángeles de manera muy decisiva. Ese comité ya se reunió con el nuevo gobierno durante la transición y lo está apoyando. Para nosotros el éxito de los Juegos es el más importante. Entiendo que hay detalles para que la gente tenga miedo pero yo no lo veo así. Nosotros vemos estos Juegos como una oportunidad de inclusión en Estados Unidos», declara Parsons en una entrevista con EFE y otros dos medios de comunicación.
«Estamos tratando de generar información para trabajar mejor este tema de diversidad e inclusión en la sociedad americana. Nosotros queremos cambiar América. La América que estaba ayer o anteayer. En eso estamos. No tengo miedo de que haya algún recorte. Trump es un aficionado al deporte y no creo que vaya a tomar medidas que vayan en contra del interés por esos Juegos», comenta.
«Sobre lo que está pasando, como presidente del IPC tenemos que seguir nuestros estatutos, nuestra Constitución, pero como persona mi opinión es que esto es una desgracia. Llevamos tres años de guerra en Ucrania con un país que está sufriendo. No son los líderes mundiales los que sufren. Sufre la gente en la calle y, por tanto, mucha gente con discapacidad», apunta.
«Como ser humano me duele en el corazón ver que la humanidad es tan estúpida y que no aprendimos nada con la covid. El mundo parece que camina un poco al revés y eso me deja triste. Yo pienso en cómo el deporte puede hacer que la vida de las personas sea un poco menos difícil. He estado recientemente en Sarajevo y he comprobado que treinta años después de terminado el conflicto bélico éste sigue marcando a la gente», dice.
«Pienso que si mañana acaba en Ucrania cómo afectará a la gente por otros treinta o cuarenta años. No entiendo como la especie humana no es capaz de encontrar otra manera de solucionar estos temas sin matar a gente. No aprendemos», subraya.
Parsons desveló que en la próxima reunión de IPC decidirán qué ocurre con los deportistas de Rusia y Bielorrusia, los países involucrados en la invasión a Ucrania, y su posible participación en los Juegos de invierno de 2026.
«Somos una organización que está radicada en Alemania y tenemos que seguir un poco las leyes y la ley alemana nos exige que miembros suspendidos no puedan competir. También es cierto que cada vez que tenemos una Asamblea nosotros tenemos que revisar estos temas. La próxima el 27 y 28 de septiembre en Corea del Sur. Ahí se tomará una decisión. Hay tres opciones. Una que se retire la suspensión, otra que se mantenga la suspensión parcial y puedan competir como neutrales y la última una suspensión completa», dijo.
RELACIÓN CON KIRSTY COVENTRY
Otro de los temas que afectan al movimiento paralímpico es la reciente designación como presidenta del Comité Olímpico Internacional de Kirsty Coventry, ministra de Deportes de Zimbabue, exnadadora y ganadora de dos medallas olímpicas.
«Es una mujer africana, campeona olímpica, joven y con muchas cualidades. Tenemos muy buena relación. La conozco hace muchos años. Durante la campaña hablamos bastante, hablamos mucho acerca de lo que nosotros esperamos y de cómo puede ser la relación de las dos organizaciones y de los dos movimientos. También de lo que podemos hacer de forma conjunta», apunta.
«Estamos contentos con su elección. Asume un reto increíble. La deseo suerte y estaremos juntos porque somos parte de la familia del deporte. Creo que es una buena noticia para el movimiento paralímpico», admite Parsons, que en breve tendrá que decidir si opta a presentarse a la reelección como presidente de IPC para un tercer mandato.
«Hay cosas antes de anunciar mi decisión oficialmente pero yo creo que será muy difícil que no sea candidato. Si me postulo y me eligen, me quedo hasta 2029 y ahí se acabó porque por estatutos son doce años», subraya.
«Eso también haría que la elección para vicepresidente sea muy atractiva, porque habrá mucha gente pensando en el futuro y en que puede postularse. Esta es la primera vez que tenemos una elección bajo el nuevo estatuto para nuestra nueva Constitución. Tiene alguna diferencia porque tenemos ahora dos vicepresidentes, uno de cada género. Entonces va a ser la primera vez que tengamos una vicepresidenta mujer y también habrá un número mínimo de mujeres, como poco cuatro, entre los miembros que son elegidos para el Comité Ejecutivo. Vamos a tener más mujeres que nunca dentro de nuestro órgano de gobierno», declara.
Andrew Parsons también habló de las deportistas transgénero, cuya postura, como presidente de IPC, es la que decidan «las federaciones internacionales de cada deporte».
«Cada deporte es diferente y nosotros creemos que cada deporte tiene que tener una decisión clara. Nosotros no vamos a poner una medida general para los Juegos. Cada deporte tiene que buscar su respuesta y nosotros queremos que sea algo basado en la ciencia y no en una religión u opinión personal», concluye.