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Hidalgo
domingo, abril 6, 2025

Otra oportunidad

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PEDAZOS DE VIDA

I

Cuando entró al quirófano por primera vez se dio cuenta que había sentimientos que no podría contener, que había una sensación de náuseas que no podría controlar, que no era lo mismo atender una pequeña herida que ver el cuerpo abierto en canal en espera de lavar las visceras porque se había reventado una apendice. 

Tras ver la gran cantidad de carne y sangre, su piel palideció y sin más perdió el conocimiento, cuando regresó de ese pequeño descanso con la vida, supo que no podría ser médico, que definitivamente esa no sería su profesión, que no podría continuar con esa carrera…

II

Por un momento la soledad le hizo dudar, la tibia sangre que escapaba del cuello de su víctima le provocó la misma consternación que había tenido con otras, sin embargo, continuó bebiendo, recordando que no había sido cualquier persona esa de la que se estaba alimentando, y volvió a dudar, su alimento bien podría despertar en una nueva vida, como su eterna compañía. 

Recordó cómo en la eternidad, se quedó solo, cómo a pesar de haber buscado en todas partes alguno más, no lo hubo. Cómo al ser creado quedó en el abandono como un joven huérfano que tampoco pudo regresar a casa por temor a los suyos que ahora ya no eran, de lejos vio sus muertes y para ellos había muerto hace tiempo sin que hubieran podido encontrar sus restos. 

III

El fracaso de aquél momento cambió su vida, se revolcó en camas de silencios y falsas risas, se embriagó sin ganas de ser feliz, sino con la intención de recordar que fue un cobarde que no pudo superar un miedo que lo llevó a perder cuatro años de una carrera que en un inicio le apasionaba y que ahora veía como algo inalcanzable.  

Cuando miró su piel, cuando se vio en sus brillantes ojos, supo que por fin había llegado alguien, que quizá ese amor le daría sentido a su existencia, que quizá tras haber muerto en la fosa del fracaso era tiempo de resurgir de la mano de él. 

IV 

Sintió pena por el aquél miserable, pensó que quizá al convertirlo tendría una nueva oportunidad, pero no podía dejar de beber, consumió hasta la última gota de sangre mientras un juicio sobre su propia existencia se producía dentro de sí, al final, se limpió la sangre  del que no llegó a ser médico, definitivamente hay muertos que no merecen otra oportunidad.

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