Emocionada hasta las lágrimas, Michelle Yeoh recogió el jueves un Oso de Oro de honor de la Berlinale y recordó sus comienzos en el cine. «Nunca imaginé que una chica de Malasia que soñaba sin límites podría estar aquí», afirmó.
Una chica que ha «cruzado lenguas y culturas, continentes y géneros» solo guiada por una curiosidad inmensa que no solo le ha dado una carrera sino «una vida que ha llegado mucho más lejos de los que imaginaba».
Para la actriz malasia este premio, que podría parecer el cierre de su trayectoria, es en realidad una oportunidad para «parar, mirar atrás, respirar y seguir hacia adelante».
Porque aseguró que siente la misma curiosidad que en sus inicios, cuando su único objetivo era hacer que sus padres se sintieran orgullosos y alentó a los jóvenes cineastas a hacer oír su voz. «Vuestra voz cuenta, es vuestro poder».
La actriz recogió el premio de manos del director Sean Baker, con el que acaba de rodar un cortometraje, ‘Sanidwara’, que se presentará el viernes en la Berlinale.



