Un triplete de Kylian Mbappé, desatado en una noche europea soñada de blanco, hizo añicos al Manchester City más endeble de la ‘era Guardiola’, superado en todas las facetas por el Real Madrid, que extendió la superioridad del Etihad con un partido brillante en el Bernabéu que refuerza su candidatura a la decimosexta.
Revitalizado en el duelo de mayor exigencia, la que perfectamente podía haber sido la final, despertó la verdadera imagen dominante del Real Madrid en la Liga de Campeones. Ante una caricatura de Manchester City que suma un nuevo capítulo de desprestigio al peor curso de Pep Guardiola. El descrédito de caer antes de octavos lo esquivó con clara superioridad Carlo Ancelotti que siempre aseguró las semifinales.
Exhibiendo galones y poderío ofensivo, el Real Madrid recupera las credenciales rescatando su mejor fútbol en un duelo de grandeza. Sintiendo la trascendencia de partidos que marcan la temporada, atropelló al City, instalado en una peor versión incluso que la mostrada en el Etihad. Nunca un equipo de Guardiola mostró menos señas de identidad en un campo. Será el quien decida si estos claros síntomas de fin de ciclo afectan solamente a futbolistas o también al banquillo. No hubo inventos tácticos en esta ocasión de un técnico que dejó grandes exhibiciones en la pizarra en el pasado.