EL PEQUEÑO TIMMY
Tras el secuestro de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, la terrible, patética, inútil y simplona oposición ha mostrado una vez más el porqué se ha ganado a pulso la repulsión ciudadana en México ya que además del odio, coraje, y rencor acumulado que tienen, se puede ver su estupidez, su hipocresía y sus dobles discursos que los hacen caer en la incongruencia, un punto que el pueblo “bueno y sabio” no debe dejar pasar nunca. Y no es que queramos que la Cuarta Transformación se enquiste en el poder, pero de tan sólo ver a la paupérrima y miserable oposición no dan ganas de darles una sola oportunidad.
Es cierto, el enemigo principal de la Cuarta Transformación se encuentra dentro de Morena y del movimiento que en su momento encabezó y parece encabezar como líder moral, Andrés Manuel López Obrador, quién por cierto criticó más de una vez la enfermedad de poder que obliga a los políticos a querer perpetuarse en cargos públicos o encabezar gobiernos como ha sucedido en Nicaragua y también en Venezuela, sin embargo, la opinión del “Cabecita de Algodón” estaba basada en lo que no se debería hacer pero en pleno respeto de la soberanía de los países latinoamericanos y del mundo entero.
Lo he dicho reiteradas ocasiones, no es estar con uno u otro partido político, pero gracias se debe dar que en estos momentos tan difíciles se encuentre en el poder una mujer tan preparada como Claudia Sheinbaum Pardo, no es por nada pero la ignorancia y mediocridad de Xóchitl Gálvez de nada hubieran servido en este momento y tampoco un baile de movimiento naranja refritado más que el vestido Chanel de Marge Simpson.
Es aberrante el posicionamiento mediocre del PRI y lo es aún más el del Partido Acción Nacional (PAN), apoyando una acción que pone en riesgo la seguridad internacional, insisto no porque se haya detenido a Nicolás Maduro, sino por lo que implica ese acto ruin emanado de una potencia que toma lo que quiere, cuando quiere, y a la hora que quiere, el típico bravucón de colegio norteamericano que tanto se odia en las películas gringas.
¿En verdad es tanto su odio y prepotencia ante su propia estupidez como para no poder ser críticos con lo que sucede en el plano nacional e internacional? La oposición refleja al típico alumno que califica mal a su maestro porque no le permitió salirse de clases, entregar trabajos a destiempo, justificar sus faltas, o subir de calificación para poder pasar la materia, un berrinche que atenta contra su propia formación, su propio país, pero que se hace por el sentimiento de frustración de saber que no se ha podido corromper al sistema como se ha acostumbrado por años.
Sin duda alguna, el simple hecho de apoyar a Trump en este acto tan repugnante, convierte a estos seudo opositores en traidores a la patria y el acto se agrava más cuando piden a gritos un acto similar en México, como si con Trump fueran a obtener algo más que su desprecio y pisoteo, como ha sucedido con la falaz Premio Nobel de la paz, Corina Machado, una mujer que según era muy capaz y quedó como payasa mirando que ni ella ni el perfil que impulsó fueron aprobados por el presidente prepotente y bravucón que solo la ve como un instrumento desechable y reemplazable en cualquier momento.
Las voces de Lili Téllez, Alito Moreno, Marco Cortéz y hasta el Tío Richy, son las más nefastas y putrefactas que se pueden escuchar en México, son ladridos de perros lastimados que nada pueden hacer para sostenerse en el poder, son buitres lastimados que se han quedado sin carroña, son ejemplo de lo más ignorante que puede ser una deplorable oposición, que puede caer tan bajo como esa contradicción ideológica, un tema que no entienden ni entenderán.
El problema de la intervención de Estados Unidos en Venezuela y los antecedentes históricos que ha tenido este país genocida en el mundo no es para tomarse a la ligera, ni para emitir posicionamientos vacíos y tendenciosos a golpetear adversarios políticos por encima de los intereses de la gente, el pueblo de México, el país entero.



