Más que memorizar fechas y obras la historia se debería enseñar en las escuelas mediante los personajes, así lo explicó Pedro José Fernández Noreña, mejor conocido en el mundo de las letras como Pedro J. Fernández, escritor de novela histórica con la que muestra a través de los ojos del personaje histórico su entorno, su pensamiento y su obra, sin dejar de lado la parte humana del o la protagonista de sus libros.
“Justamente, la visión histórica de esto se trata, vamos a dejar esa parte fría de la historia, de todas esas fechas que realmente no nos aportan nada sin el contexto y nos vamos a acercar a las personas que hicieron la historia vamos a hablar de los personajes en este caso vamos a hablar de Sor Juana Inés de la Cruz”, explicó el autor al hablar de su trabajo y su nueva obra “Yo, Sor Juana. Mujer volcán” misma que se presentará en la Feria Universitaria del Libro (FUL) el próximo domingo 31 de agosto a las 12 horas en el Pabellón Internacional Margarita Michelena.
Y agregó “al final no nos importa específicamente si nació tal día o al otro día, nos interesa conocer su mundo y su obra. Yo quiero que lean a Sor Juana, que conozcan su recetario y tener a Sor Juana en primera persona. Qué está pensando o tratando de que una cosa le salga bien”.
Pedro J. Fernández mencionó que las clases de México están enfocadas a la memorización y no al conocimiento de los personajes “nos enseñan mucho de eso, que la historia es fría hasta cierto punto insana, porque cuando se te olvidan algunas fechas te quedas con la impresión de ahí no aprendí nada y muchas veces cuando se acercan a mis libros, me pasa mucho, se identifican, dicen -es la clase de historia que nunca tuve- porque por primera vez se dieron tiempo de conocer al personaje y de reconocer el mundo en el que ese personaje se desenvolvió, la novela histórica es el remedio de justamente en educación la primaria y secundaria de que la que historia es aburrida”.
En la obra del autor se encuentran los títulos: “Yo, Díaz”; “Iturbide, el otro padre de la patria”; “Morir de pie, última confesión de Emiliano Zapata”; “Soy Malintzin”; y “Maximiliano, memorias secretas del emperador mexicano”, en entrevista mencionó que le gusta escribir sobre villanos por lo que actualmente trabaja en el siguiente libro que será sobre Antonio López de Santa Anna, sin embargo, es la segunda vez que escribe sobre una mujer y la primera sobre una escritora, la más reconocida de México por su obra poética y representaciones pictóricas y gráficas, no así por su historia.
“Yo lo que quería era descubrir a Sor Juana más allá del ícono que tenemos, cuando pensamos en ella, nos imaginamos el mismo cuadro, la misma efigie, la que aparece en un billete y los mismos versos. Y Sor Juana, que es nuestra escritora más importante, tiene una vida muy rica, tiene una obra más amplia y es mucho más que los versos, que sí son muy importantes, pero también tiene otro tipo de legados, uno muy claro, el gastronómico”, argumentó el escritor de vidas.
El libro está escrito en primera persona, lo que implica un gran reto para los escritores, sin embargo, al conocer a Sor Juana, Pedro J. Fernández se enamoró del personaje, en su propias palabras “me encantaría tener un día con ella en el convento y que me enseñara a cocinar un bienmesabe, que me enseñara un método creativo o su día a día, porque Sor Juana es mucho más mundana y cotidiana de lo que pensamos”.
Finalmente, cabe destacar que a través de los ojos de Sor Juana, el libro ofrece un vívido retrato de la Nueva España del siglo 17, desde la vida en la hacienda hasta el bullicio de la Ciudad de México y la opulencia de la corte virreinal, hay una recreación de la época, las costumbres y la arquitectura, de igual forma se observa el papel de la mujer, la jerarquía social y el papel de la iglesia en aquellos tiempos.