La selección italiana de fútbol, sin Mundial por tercera edición consecutiva, reabrió el debate de la gestión de su talento joven, con una Serie A en la que domina el jugador extranjero y en la que las nuevas generaciones solo encuentran complicaciones para asentarse, algo que, al final, afecta directamente en la absoluta.
La temporada pasada, de los 588 jugadores con contrato profesional, 401 no eran italianos. Italia, con un sistema comprometido desde hace años, pagando las consecuencias a nivel de clubes -sin ganar Liga de Campeones desde 2010- y a nivel de selecciones -sin eliminatoria mundialista desde 2006-, apuesta más por el talento extranjero.
Lo dejó muy claro en una ocasión Cesc Fàbegras, entrenador de un Como 1907 que tiene una de las estadísticas más llamativas de esta campaña: solo un jugador italiano en todo lo que va de Serie A. Edoargo Goldaniga, 15 minutos repartidos en dos partidos.
«Si tuviera que elegir entre un italiano y un español, siempre me quedaría con el primero, pero tenemos que averiguar cómo encontrarlo o si necesitamos entrenarlo para el futuro», explicó.
«Hemos intentado fichar a tantos italianos como sea posible. Lo prometo. Analizamos, vimos qué jugadores podíamos traer para subir el nivel del equipo, incluso jóvenes, pero fue un esfuerzo increíble. El mejor jugador italiano juega en el Inter, en la ‘Juve’… y este nivel es más difícil para nosotros», completó.
La realidad es que para el joven italiano es muy complicado asentarse. Hay excepciones. Ante Bosnia, por ejemplo, Palestra y Pio Espostio, aunque desde el banquillo, tuvieron minutos y fueron relevantes. Pero hay toda una generación perdida de jugadores ‘azzurri’ que fueron recientemente campeones de Europa sub17 y sub19, así como subcampeones del mundo sub20. El talento está ahí.
Pero el problema del fútbol italiano es la base. La profesionalización de los canteranos es muy complicada, el salto del segundo equipo al primero es muy grande. Algunos como ‘Juve’, Milan o Atalanta intentan paliar esto con la reciente creación de equipos sub-23 que compiten en Serie C y no en la categoría Primavera, creada para enfrentar a canteras entre sí.




