«Ninguno de nosotros participó en la creación de esta serie ni fuimos consultados sobre las historias que en ella se cuentan. Tampoco autorizamos el uso de nuestra imagen, voz o identidad», destacó un comunicado compartido en las redes sociales por los artistas Benny Ibarra, Alix Bauer, Diego Schoening, Mariana Garza, Erik Rubín y Sasha Sokol.
Reconocieron la «libertad creativa» de la producción, pero afirmaron que «existe una enorme diferencia entre inspirarse en una época y construir una ficción alrededor de personas reconocibles y vivas, sin haberlas escuchado ni involucrado».
La serie «no es la historia de Timbiriche» contada por sus integrantes, considerados íconos de la música mexicana en la década de 1980, que incluyó a reconocidas cantantes como Thalia y Paulina Rubio.
«Quizá algún día decidamos contarla, pero entonces será con respeto por quienes la vivimos y en nuestra propia voz», concluyó el texto.
El productor de la serie, Pablo Cruz, aseguró que el proyecto está «inspirado en hechos reales».
Uno de los temas centrales de la serie es el abuso sexual que sufrió Sasha Sokol cuando era menor de edad por parte del productor de Televisa, Luis de Llano, uno de los principales creadores del grupo, quien permaneció detenido unas 24 horas a inicio de septiembre pasado, tras cumplir dos órdenes de arresto derivadas de incumplimientos relacionados con una sentencia a favor Sokol.


