Aunque tratan, en la medida de lo posible, evitar la tan temida aglomeración, son notorias sus ganas de respirar una bocanada de cultura después de casi tres meses de parón.
Un niño se quita la mascarilla y pinta en un bloc el “Caballo a galope” que Xu Beihong inmortalizó en 1948, mientras una sexagenaria insiste en las bondades de la caligrafía del histórico literato Su Shi: aunque a cuentagotas, la cultura ha regresado a Pekín con la apertura de varios museos esta semana.
Desde el pasado miércoles, el Museo Nacional de Arte acepta medio centenar de visitantes diarios, siempre y cuando guarden un metro de distancia de seguridad con otras personas, presenten un código QR verde que certifique un buen estado de salud y usen mascarilla.
Y quienes reserven con antelación disponen de unas tres horas para recorrer el recinto antes de que finalice su turno: son las medidas de prevención contra el coronavirus impuestas por las autoridades de la capital para ver una exposición que debía abrir el 19 de enero, coincidiendo con el Año Nuevo Chino.
Tras pasar los pertinentes controles, los visitantes van pasando de sala en sala, y aunque tratan, en la medida de lo posible, evitar la tan temida aglomeración, son notorias sus ganas de respirar una bocanada de cultura después de casi tres meses de parón.
“Yo vengo aquí desde 2015, he venido muchísimos fines de semana, en vacaciones… he pasado mucho tiempo aquí. Me gusta lo que transmite el museo, las obras que han traído. Pero tenemos que escuchar a los expertos, si la gente se relaja y no se cuida… hay que volver muy poco a poco a la normalidad”, comenta a Efe una visitante, Dong Qin.
En otra sala se exhiben obras donadas por artistas de la Academia de Bellas Artes de China con el objetivo de “estudiar en profundidad y poner en la práctica los importantes discursos del presidente chino, Xi Jinping, referidos al arte…”, mientras que otras estancias destacan por sus delicadas piezas de arte chino clásico.
“El museo ha sacado sus tesoros más preciados, yo tenía pensado venir hace mucho tiempo. Esta exposición abrió solo unos días hasta que la cerraron por la epidemia. Cuando vi en Internet que el museo reabría, reservé sin demora”, comenta a Efe otra visitante llamada Mu Xiaoli.