CINE DE AYER
Gracias a las funciones vespertinas de A Más, tuvimos la oportunidad de ver “Dos chicas locas, locas” de Pedro Lazaga, el segundo filme de las gemelas españolas Pili y Mili, pseudónimos de Pilar y Emilia Bayona, que tenían que resolver un asunto de herencia familiar, que les había impedido conocerse hasta entonces.
La pareja había saltado a la fama un año antes con “Como dos gotas de agua” de Luis César Amadori, en la que jugaban con el papel de gemelas que cantan y bailan.
Curiosamente las gemelas tendrían una exitosa carrera en México con cintas como “Un novio para dos hermanas”, “Vestidas y alborotadas” y “La princesa hippie” de Miguel Morayta, para totalizar una decena de filmes, como pareja, en España, México y Argentina.
Pero Pilar parecía más decidida a tomar en serio su carrera y filmó “El club de los suicidas” de Rogelio A. González, sobre un relato de Robert Louis Stevenson y posteriormente “Mecánica nacional” de Luis Alcoriza, mientras que Emilia prefirió retirarse de la pantalla grande, luego de “La guerra de las monjas” de José María Fernández Unsaín de 1970.
Pilar, por su parte, ha tenido una carrera discreta marcada con apariciones especiales en series televisivas.
Sirvan estas líneas como recuerdo para unas simpáticas gemelas españolas que iluminaron las pantallas hace ya más de medio siglo.



