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Hidalgo
sábado, enero 24, 2026
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Gatijo 

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RELATO DE VIDA

Los pendientes del día le movieron su planeación, había decidido salir hacia casa de sus padres para cenar temprano y regresar a buena hora a casa, para dormir el mayor tiempo posible, aprovechando que era fin de semana.

En el camino se detuvo en una panadería y aprovechó para comprarse un café, se sentía muy cansado y le restaba aproximadamente una hora de trayecto para llegar a su destino.

Al llegar con sus padres, cenó tranquilamente mientras les contaba todo lo que había hecho en la semana y lo que haría en la siguiente, y también de lo agotado que se encontraba, como una forma indirecta para regresar temprano.

Escuchó también los planes de sus progenitores, querían irse de viaje el próximo fin de semana, y le pidieron que se diera una vuelta para revisar que todo estuviera bien en la casa.

Luego de dos horas de plática y cena, se despidió y subió a su carro para emprender el viaje de regreso, con la motivación de que llegaría a dormirse y desconectarse del mundo por unas horas.

A mitad de su camino, escuchó un sonido tenue, parecía el maullar de un gato pequeño, pensó que se trataba de una puerta mal cerrada por la que entraba el aire, pero el maullar se hizo más constante, decidió olvidar el incidente y le subió a la radio.

Ya en casa, y listo para aventarse en la cama, volvió a escuchar el sonido, prendió la luz interna, removió cosas y encontró un pequeño gato, al parecer se había colado de la casa de sus padres, pues la colonia estaba plagada de felinos.

Lo tomó y metió a su casa, busco platos pequeños para darle agua y un poco de comida, mientras hablaba con su mamá para contarle lo sucedido, quien especuló que probablemente el felino se había metido al carro cuando salió a revisar si había cerrado bien las puertas, sin embargo, y después de todo, un gatito en casa no caería mal. 

Poco a poco el gato se apoderó de la casa, de su vida, de sus relaciones. El problema quedó evidenciado cuando al verse al espejo supo que ya no era él, que el gato había tomado su lugar, que solo podía ronronear sin que nadie le entendiera una sola palabra, aún así el gato convertido en él fue siempre amable, le puso una camita y le dio comida.  Sólo la madre se percató del nuevo color de los ojos que tenía su hijo, pero siempre había querido tener un hijo con ojos verdes. 

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