Es una capilla pequeña, dedicada a la Virgen Santa María de Guadalupe, ahí los vecinos se reúnen para celebrar misa los domingos. El peculiar sonido de la campana convoca a los feligreses, invita a que se reúnan con un motivo religioso y como ha sucedido en otros lugares, estos grupos se convierten en comunidad, en una comunidad católica que extiende la mano y conmina a los vecinos a sumarse.
En diversos establecimientos del Fraccionamiento Colosio y la Colonia Valles de Pachuca, los integrantes de esta comunidad colocaron carteles para convocar a la “Fiesta Patronal 2025” realizada el 12 de diciembre, como seguramente sucede en diversos puntos no sólo de la capital hidalguense sino del país completo, en donde la devoción por la “Morenita del Tepeyac” nace de un entusiasta equipo que decide que en la demarcación donde vive se celebrará a dicha advocación de la Virgen María.
La fe también se acompaña por un sentido de pertenencia y de identidad cultural para el pueblo de México, de esta forma, fue como se invitó a la gente para que acudieran a las diversas actividades proyectadas en el programa.
Con un poco de frío, a las cinco de la mañana llegó la primera mujer, quien además forma parte del coro y del grupo organizador, después arribó una familia completa. Alrededor de las 05:35 de la madrugada realizaron los trabajos logísticos para que a las 06:00 estuviera todo listo para el arranque del programa con las tradicionales mañanitas.
Mientras arreglaban el sonido, en la bocina se escuchan vocalizaciones, ejercicios que los que han llegado repiten para tratar de cantar lo mejor posible, las mañanitas a la Virgen de Guadalupe, aunque al final de cuentas, como lo han señalado, “lo importante es cantar con fe, con devoción, pero sobre todo con la alegría de un hijo que le canta a su madre”.
Conforme la hora se acerca, llegan más personas. En la entrada de la capilla hay una caja que contiene paquetitos de hojas en las que están impresas las canciones que se van a interpretar: primero “Las Mañanitas”, luego “Buenos días paloma blanca”; la tercera “A ti Virgencita” y enseguida “La Guadalupana”; el repertorio continúa con la canción “Oh María madre mía” y concluye con “Mi Virgen bella” una composición dedicada a la Virgen de Guadalupe pero con música de “Amor eterno” de Juan Gabriel.
Finalmente, llega un hombre que trae consigo media docena de cohetones, y con el repicar de la campana se da el primer llamado, unos minutos después se repite el acto, un cohetón revienta en el cielo y la campana suena, en la tercera llamada, unos minutos después de las 06:00 horas la capilla está llena y comienzan Las Mañanitas.
La imagen del Cristo que se encuentra en el centro de la pared detrás del altar, está custodiada por dos imágenes de la Virgen de Guadalupe una que es un cuadro en colores ocres con la elegancia del dorado y la otra, una imagen tipo escultura, la que coloquialmente se conoce como “de bulto”, las tres imágenes presentan un fondo iluminado por luces de colores que destellan entre cortinas blancas y telas de color verde y rojo: los colores de la “Reina de México” y “Emperatriz de América”.
Tras concluir Las Mañanitas con todo el repertorio musical, las porras a la Virgen María de Guadalupe no se hacen esperar, tampoco los aplausos y los “¡viva!” que salen con singular alegría del corazón de los feligreses, quienes han aprovechado también, para llevar sus imágenes y quedan bendecidas al final del acto.
Sin embargo, el programa apenas comienza. Tras concluir el canto, continúa el rezo del “Santo Rosario”, con sus cinco misterios que, por ser viernes, son los denominados “dolorosos” mismos con los que las rezanderas invitan a reflexionar, a meditar cada uno durante el rezo, para concluir con “La letanía”.
Finalmente, invitan a los asistentes a desayunar: hay tamales, pan y pellizcadas de masa, así mismo, atole y ponche, no importa si los presentes se conocen o no, la invitación es para todos, se celebra en comunidad y en conmemoración del 494 aniversario de la aparición de la Virgen de Guadalupe.
El programa continuó con otras actividades, la capilla estuvo abierta durante todo el día. Instalaron un gran inflable para que todos los niños pudieran jugar ahí; así mismo, para recaudar fondos para la capilla, realizaron una tómbola y a las 17:00 horas comenzó la celebración de la hora santa, misma que dio paso a la misa en honor a la Virgen de Guadalupe.
Alrededor de las 19 horas comenzaron las danzas, la kermes, la música y el concierto del trío huasteco “Amigos de la huasteca”, finalmente, para concluir la jornada de festejo familiar, el show de un payaso alegró a los más pequeños e hizo que los adultos rieran en sus asientos.
Las personas se retiraron, el comité de apoyo a la capilla se encargó de limpiar el lugar, acomodaron sillas y bancas. Nuevamente un año más cumplieron con su deber “como hijos e hijas de la Virgen del Tepeyac”, la madre de todos los mexicanos, se retiran satisfechos por haber recibido “la bendición” que ha otorgado una vez más, la patrona de la colonia Valles en Pachuca.


