CINE DE HOY
Por regla general, las cintas sobre algún tema religioso resultan fallidas y
aburridas. Creen que el fervor religioso puede sustituir al talento y la inteligencia.
Ese es el caso de Bendito corazón, un filme de Miguel Angel Pérez que se exhibe
en la cartelera comercial.
El guión de Francisco Pérez trata de contar la historia de la devoción al Sagrado
Corazón de Jesús.
Antonio (Salvador Zerboni) y su esposa Ana María (Lisset) son dos españoles que
llegan a Nueva Galicia desde España. Piensan hacer fortuna, pero Antonio se
dedica a beber y debe ser auxiliado por Mariano de Avila (Frank Rodríguez),
quien pelea por las tierras de sus antepasados contra el cacique local (Humberto
Fuentes), quien lo manda matar.
Salvado por la intercesión del Sagrado Corazón, manda hacer una imagen del
Sagrado Corazón y la entrega al matrimonio.
El director de Clan de amigos y Presa nocturna no consigue que Zerboni olvide
que fue villano en la Reina del sur, mientras que Lisset nos hace añorar sus
tiempos de cantante además de filmar torpemente las peleas y persecuciones,.
La único interesante de la cinta es la parte documental final, en la que se muestra
el santuario jalisciense en todo su esplendor, se muestran a sus habitantes
paleteros y se ven las procesiones de miles de fieles.
Así pues Bendito corazón se puede ver como una manda al Sagrado Corazón.



