CONTORNOS LITERARIOS
Título del libro: La Generación Ansiosa
Autor: Jonathan Haid
Editorial Paidós
Año: 2024
Haidt presenta una de las tesis más provocadoras para el debate actual acerca de las etapas de desarrollo que corresponden a la infancia y la adolescencia relacionadas con la tecnología y la salud mental, sostiene que, desde comienzos de la década de 2010, se produjo una transformación profunda en la manera en que niños y adolescentes viven, se relacionan, juegan, aprenden y construyen su identidad. Una infancia progresivamente desplazada alrededor del teléfono inteligente y las redes sociales en una permanente conectividad.
Con su tesis, Haidt se inscribe en un contexto de creciente preocupación por el aumento de síntomas de ansiedad, depresión, soledad, autolesiones, así como otros problemas de salud mental entre adolescentes y jóvenes.
La estructura argumental del libro se apoya en una oposición conceptual entre dos modelos de infancia: el primero es la infancia basada en el juego: una etapa caracterizada por la exploración libre, la interacción espontánea con otros niños, el contacto con el mundo físico, la resolución autónoma de problemas y la posibilidad de asumir riesgos moderados. El segundo modelo es la infancia basada en videojuegos, videos breves, notificaciones y sistemas de recomendación algorítmica.
El argumento es especialmente relevante desde la perspectiva del desarrollo humano, ya que, la infancia no es únicamente una etapa de adquisición de conocimientos escolares; también es un periodo en el que se desarrollan la autorregulación, la autonomía, la tolerancia a la frustración, las habilidades sociales y la capacidad de enfrentar situaciones nuevas.
Sugiere que, en la vida cotidiana, los niños pueden tener menos oportunidades para desplazarse solos, jugar sin supervisión adulta o explorar su entorno; al mismo tiempo, pueden acceder desde edades tempranas a plataformas digitales diseñadas para captar y mantener su atención.
Expresa que la fragmentación de la atención constituye una dimensión particularmente relevante para el análisis de la sobreestimulación digital, pero señala que determinados patrones de uso pueden asociarse con interrupciones frecuentes, mayor demanda cognitiva y dificultades subjetivas para mantener la continuidad de tareas prolongadas.
Haidt recomienda no proporcionar teléfonos inteligentes antes de la educación secundaria, retrasar el acceso a redes sociales hasta los 16 años, establecer escuelas libres de teléfonos y recuperar mayores niveles de autonomía y juego libre. Además, propone la idea de escuelas libres de teléfonos, que resulta particularmente relevante desde la perspectiva educativa. Una escuela no es únicamente un lugar de transmisión de información; es también un espacio de interacción social y de atención compartida.
Como la tecnología forma parte de un entorno de desarrollo que puede ofrecer oportunidades y riesgos, como su influencia depende de la edad, la persona, el contexto, el tipo de actividad, la duración, el momento del día y las condiciones sociales en las que se utiliza. En este sentido, el desafío contemporáneo consiste en construir una cultura digital capaz de proteger el desarrollo humano. La infancia necesita tecnología, pero no puede reducirse a ella. Necesita conexión, pero también presencia. Necesita información, pero también silencio. Necesita seguridad, pero también autonomía. Necesita herramientas digitales, pero también juego, movimiento, conversación y experiencias reales.
Alina Eugenia Peniche Ortíz
Licenciada por la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México. Maestra en Relaciones Laborales de la Universidad IberoMexicana de Hidalgo. Y logra el grado de Doctor por la Universidad Humanista Hidalgo, donde recibe Mención Honorífica con la tesis que lleva por título: El desarrollo socioemocional del docente universitario en tiempos de pandemia.



