La Protección Civil de Portugal alertó el lunes de posibles nuevas inundaciones a partir de hoy, martes, en las cuencas de varios ríos, como el Tajo, el Mondego, el Miño o el Cávado, debido a las previsiones de un empeoramiento del tiempo.
El comandante nacional de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC), Mário Silvestre, avisó este lunes de «riesgo significativo» de inundaciones en las cuencas del Tajo, el Mondego, el Sorraia y el Sado.
Afrontan también el peligro de desbordamientos el río Vouga, Águeda, Lima, Cávado, Duero, Tâmega, Lis y el Guadiana.
Silvestre llamó la atención «en especial» sobre la situación a partir de mañana de los ríos que están más al norte, ya que el pronóstico en esa parte de Portugal es de lluvia intensa, e instó a la población a adoptar precauciones y a mantenerse alerta.
Frente a las condiciones de las últimas dos semanas, en las que han pasado por la península Ibérica los temporales Kristin, Leonardo y Marta, Silvestre dijo que la pasada noche fue «tranquila» en cuanto a incidencias, ya que únicamente registraron 54 en todo el país, aunque recordó que hay que estar alerta debido a las previsiones de precipitación para los próximos días.
Recordó que todavía hay carreteras que están intransitables y que hay zonas inundadas, sobre todo en Coimbra, Leiria, el área metropolitana de Lisboa, Mértola, Odemira, Castro Marim, Lagoa o Alcoutim.
Sobre el suministro eléctrico, precisó que a día de hoy hay 56 mil usuarios sin energía en casa.
Por otro lado, Silvestre expresó sus condolencias a la familia y amigos de trabajador que murió este lunes electrocutado cuando reparaba la red en Leiria, en un accidente donde otro empleado resultó herido grave.
En un comunicado posterior, la ANEPC precisó que las nuevas crecidas de los ríos pueden afectar a municipios como Oporto, Braga, Barcelos, Vila Nova de Gaia, Entroncamento, Santarém, Vila Franca de Xira y Alcácer do Sal, muchos de ellos ya afectados por las borrascas de las últimas dos semanas.
Este empeoramiento de la climatología se traducirá también en «periodos de lluvia, a veces fuerte y persistente» en el norte y centro del país, ráfagas de viento de hasta 90 kilómetros por hora en las zonas altas de esas mismas regiones y un fuerte oleaje marítimo, con olas de hasta 11 metros de altura.
«La continuación de la precipitación aumenta el riesgo de inundaciones, un riesgo agravado por las descargas de los embalses españoles», por lo que se espera, entre otros factores, el desbordamiento de algunos cursos de agua, inundaciones en zonas urbanas, deslizamientos de tierras y riadas, expuso la Protección Civil.
Recomendó como medidas preventivas desobstruir los sistemas de alcantarillado, evitar actividades próximas a cursos de agua y al mar, no atravesar zonas inundadas, retirar a los animales de las zonas que habitualmente se ven afectadas por las crecidas y recoger las estructuras exteriores que puedan ser arrastradas por el agua, entre otras.
Desde el 28 de enero, al menos siete personas han fallecido en Portugal por los temporales, la última un bombero el sábado. A esas bajas se suman al menos seis muertes indirectas por la caída de personas de tejados durante las labores de reparación cuando habían pasado los momentos críticos entre un temporal y otro.



