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miércoles, febrero 26, 2025

El regreso del repatriado, MINUTARIIO

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Hay desolación en muchas comunidades de la Sierra y el Valle del Mezquital, en el estado de Hidalgo, donde se siente un eco de desolación que resuena en cada rincón. La vida de muchos migrantes hidalguenses ha cambiado drásticamente desde la llegada de la era Trump, un periodo que trajo consigo un endurecimiento de las políticas migratorias y un aumento en las deportaciones. Para muchos, el sueño americano se convirtió en una pesadilla, y el regreso a casa no fue el cálido reencuentro que habían imaginado.

Durante años, miles de hidalguenses buscaron mejores oportunidades en Estados Unidos, dejando atrás sus hogares, sus familias y sus raíces. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se estima que alrededor de 300 mil personas originarias de Hidalgo residen en Estados Unidos, muchos de ellos en busca de un futuro más prometedor. Sin embargo, con la llegada de políticas más restrictivas, el camino hacia ese futuro se tornó más peligroso y, para algunos, imposible.

Los deportados regresan a un lugar que, aunque es su hogar, se siente ajeno. Muchos de ellos han pasado años en el extranjero, construyendo una vida, formando familias y contribuyendo a la economía local. Al regresar, se encuentran con un entorno que ha cambiado, donde sus hijos ya no los reconocen y sus parejas han aprendido a vivir sin ellos. La sensación de ser un extraño en su propia tierra es abrumadora. La falta de recursos económicos agrava aún más su situación; sin dinero y sin un plan claro, el futuro se presenta sombrío.

En los municipios de la sierra, donde la vida gira en torno a la agricultura y la ganadería, la llegada de los migrantes solía ser motivo de celebración. Ellos enviaban remesas que ayudaban a sostener a las familias y a revitalizar la economía local. Sin embargo, tras las deportaciones, muchas de estas comunidades enfrentan un vacío. Las remesas han disminuido, y con ellas, la esperanza de un futuro mejor. Las cifras son alarmantes: se estima que las remesas enviadas por migrantes hidalguenses a sus familias han caído en un 20% desde el inicio de las políticas más restrictivas.

El desaliento se siente en el aire. Las historias de aquellos que regresan son desgarradoras. Algunos han perdido todo lo que construyeron en Estados Unidos; otros, incluso, han enfrentado traumas que los acompañarán por el resto de sus vidas. La lucha por reintegrarse a una sociedad que los ve como forasteros es un desafío diario. La falta de empleo y la escasez de oportunidades laborales hacen que muchos se sientan atrapados en un ciclo de desesperanza.

A pesar de todo, hay quienes intentan reconstruir sus vidas. Se organizan en comunidades, comparten sus experiencias y buscan apoyo mutuo. La resiliencia de los migrantes hidalguenses es admirable, pero el camino hacia la recuperación es largo y lleno de obstáculos. En cada historia de deportación hay un recordatorio de que detrás de las cifras hay vidas, sueños y esperanzas que, aunque golpeadas, aún luchan por renacer en un lugar que, aunque familiar, se siente cada vez más distante.

MINUTARIO. – Hoy empieza la Octava Semana del Periodismo, Hidalgo 2025, organizada por la Fundación para la Comunicación y el Periodismo, Asociación Civil, que preside Alejandro Gálvez Diaz. Concluirá el próximo día 28 del presente mes, y tendrá verificativo en el Centro de las Artes de Pachuca. Sin duda un esfuerzo importante en el que han participado una gran cantidad de compañeras y compañeros, que merecen todo nuestro reconocimiento y respeto. No deje de acudir. Consulte la cartelera en la página de la Funcope: https://www.facebook.com/periodismohidalgo/?locale=es_LA

Mil gracias, hasta mañana.

Correo:jeperalta@plazajuarez.mx

X: @JavierEPeralta

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