El Fulham agravó la crisis del Chelsea que dio un nuevo paso hacia atrás en sus aspiraciones de volver a disputar la próxima temporada la Liga de Campeones, tras caer este miércoles por 2-1 en su visita al campo del Fulhan bajo la atenta mirada desde la grada del que ya es su nuevo entrenador Liam Rosenior.
Mucho trabajo le espera al preparador inglés, que dirigirá este jueves su primer entrenamiento al frente del conjunto ‘blue’, que no encontró el antídoto a la voracidad tanto del mexicano Raúl Jiménez, que abrió la victoria local con un sensacional testarazo, ni del galés Harry Wilson, que firmó el definitivo 2-1 a falta de nueve minutos para la conclusión.
Una derrota que el Chelsea pareció en disposición de evitar con la agresiva presión que ejerció en un arranque de partido en el que los jugadores parecieron dispuestos a ganarse a base de trabajo y más trabajo la confianza de su nuevo preparador.
Pero si Rosenior, que llega a Londres procedente del Estrasburgo francés, no parece que vaya a tener problemas para convencer a sus nuevos pupilos de la necesidad de presionar la salida del balón del rival, más dificultades tendrá para dotar de clarividencia al juego ofensivo de su equipo.
Tal y como quedó claro ante el Fulham, en un choque en el que los de Stamford Bridge, al menos en la primera mitad, sólo fueron capaces de generar peligro a balón parado.
Un error del que se resarció, y de que manera, el internacional mexicano a los diez minutos de la segunda mitad, tras cabecear a las redes (1-0) un centro del centrocampista noruego Sander Berge.
Jiménez, que sumó su quinto tanto de la temporada, demostró no sólo que es un magnifico rematador de cabeza con un impresionante testarazo picado ante el que nada pudo hacer el cancerbero español Robert Sánchez.


