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La seguridad en Hidalgo, bien invaluable

Con excepción de Cuautepec, en Tulancingo, y Tula, donde la situación de inseguridad es palpable por la actividad huachicolera, el resto del estado de Hidalgo goza de seguridad en comparación con otras entidades donde los secuestros y asesinatos están a la orden del día.

La seguridad es un bien invaluable y los hidalguenses saben que es necesario seguir cuidando esta forma de vida. Tizayuca ha tenido problemas en meses pasados, pero se puso especial empeño para que no se repitieran los problemas con mafiosos que exigían pagos a los choferes de transporte público.

En la entidad han surgido otra clase de problemas como los abusos en la venta fraudulenta de terrenos y casas, pero se han tratado de contener. Sin duda, tal vez el mayor problema que padece México es la criminalidad en su máxima expresión y por ello es importante reconocer que Hidalgo es hasta el momento una entidad pacífica.

Y ahí están los parámetros dados a conocer en los últimos meses: Hidalgo se encuentra por debajo de la media nacional en incidencia delictiva, ubicándose en el lugar 20 a nivel nacional, en marzo de este año. En el ranking general, en el 2025, Hidalgo se ubicó en el octavo lugar entre los estados más seguros del país.

Según reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y el Índice de Paz México, Pachuca, Mineral de la Reforma y Tulancingo fueron identificadas entre las 30 ciudades con tasas de homicidios más bajas del país.

Presenciamos a diario lo que ocurre en otras entidades, como Colima, Guanajuato, Baja California, Morelos y Chihuahua, donde es incontenible el crimen; donde los secuestros, las ejecuciones y el narcotráfico tienen en el azoro y el miedo a los ciudadanos.

Por fortuna, en nuestra entidad, tenemos hasta el momento una paz relativa que sabemos puede perderse si no se mantienen en vigor los mecanismos de prevención. Tenemos puntos rojos por los huachicoleros que operan en Tula y en Cuautepec, pero cuando se saben los puntos débiles de seguridad se pueden atacar con inteligencia.

Cuando hay seguridad, hay certidumbre, y por tanto se pueden atacar otros problemas como la pobreza y el desempleo; por lo que es necesario mantener a raya a la delincuencia, la cual ni es inevitable ni es eterna. El poder del Estado siempre será más que cualquier tipo de delincuencia. Por ello la paz y la seguridad son imprescindibles para poder aspirar a una mejor vida y a una convivencia tranquila de la sociedad hidalguense.

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