María Esther Ramírez Vargas, titular de la Secretaría de Hacienda Pública de Hidalgo, informó que, desde el inicio de la administración, la instrucción fue ordenar las finanzas públicas, atender las demandas de las familias y administrar los recursos con transparencia, por lo que destacó que se han tenido buenos resultados en los primeros cuatro años de gobierno del sexenio de Julio Menchaca Salazar.
Ramírez Vargas destacó que los ingresos propios crecieron 96 por ciento: de 4 mil 916 millones de pesos en 2021 a más de 9 mil 636 millones al cierre de 2025. Con ello, la proporción de recursos estatales respecto del presupuesto total avanzó de 9 a 13 por ciento, lo que permitió disminuir la dependencia de recursos federales.
Y destacó que, como resultado de las acciones emprendidas, el Presupuesto de Egresos estatal aumentó 37 por ciento, al pasar de 54 mil 892 millones de pesos en 2022 a más de 75 mil 343 millones durante el ejercicio fiscal 2026.
De igual forma, la funcionaria estatal, refirió que, en el segundo trimestre de 2026, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) colocó a Hidalgo en el primer lugar nacional por el crecimiento de los recursos del Fondo General de Participaciones, con un incremento de ocho por ciento, en un periodo en el que únicamente nueve entidades presentaron cifras positivas.
Además, enfatizó que cuatro agencias calificadoras, tres internacionales y una nacional, coinciden en que Hidalgo cuenta con finanzas ordenadas, sólidas y con mayor capacidad de respuesta, lo que ha permitido que el estado obtuviera las calificaciones crediticias más altas de los últimos 26 años.
«Esta disciplina fiscal genera confianza para atraer inversión, impulsar proyectos, crear empleos y ampliar el bienestar. El fortalecimiento financiero permitió destinar 140 por ciento más recursos a inversión pública; incrementar en 300 por ciento el presupuesto de programas sociales; elevar en 156 por ciento el apoyo al campo, y aumentar en 133 por ciento los recursos para infraestructura», aseveró.
Ramírez Vargas sostuvo que la estabilidad financiera y la transparencia en el ejercicio de los recursos públicos son el principal mandato de la dependencia, lo que ha permitido generar confianza: “la confianza no se decreta, se construye con resultados, decisiones firmes y una visión clara de futuro, porque solo cuando hay orden en las finanzas públicas existen resultados tangibles y beneficios reales en la vida de la gente”, concluyó.


