Un equipo internacional de investigadores descubrió en Casablanca, Marruecos, restos fósiles de homínidos de hace 773.000 años que aportan claves sobre el origen común del hombre moderno, Homo sapiens. El hallazgo, publicado en la revista Nature, refuerza la teoría del origen africano, en lugar de euroasiático, de nuestra especie.
Los científicos creen que el último ancestro común entre humanos modernos, neandertales y denisovanos vivió hace entre 765.000 y 550.000 años. Descubrimientos anteriores en Atapuerca (España), datados en 800.000 años (Homo antecessor), sugerían un vínculo ancestral en Europa. Sin embargo, los nuevos fósiles marroquíes respaldan la procedencia africana del homínido que hizo de nexo entre neandertales y sapiens.
Los restos descritos incluyen una mandíbula adulta casi completa, una segunda mitad de mandíbula adulta, una mandíbula infantil, numerosos dientes y vértebras. Fueron desenterrados en 2008 en la cueva ‘Grotte à Hominidés’ en el yacimiento Thomas Quarry I de Casablanca.
Abderrahim Mohib, director de la misión, señaló que estos homíninos son el mejor candidato para el origen común del hombre moderno, ya que combinan características arcaicas del Homo erectus con rasgos derivados más modernos. El hallazgo llena un vacío en el registro fósil africano, coincidiendo con la fase de separación evolutiva entre los antepasados africanos del Homo sapiens y los grupos que migraron a Eurasia, dando lugar a neandertales y denisovanos.
Esto confirma la antigüedad de las raíces africanas de nuestra especie y subraya el papel clave del norte de África en la evolución humana. Los restos humanos más antiguos conocidos del Homo sapiens (cerca de 315.000 años) fueron descubiertos en 2017 en Jbel Irhoud, también en Marruecos.


