EL PEQUEÑO TIMMY
Luego de lo sucedido con el tema de la Fundación Arturo Herrera Cabañas, en el que Tania Meza Escorza hizo señalamientos a varios diputados por no haberse gestado desde la izquierda y por seguir intereses personales por encima de los que deberían tener acorde a la ideología de izquierda y de los estatutos del partido político al que pertenecen, en concreto, Morena.
Hoy esas palabras, cobran nuevamente relevancia, derivado de la propuesta que hicieron varios diputados para “someter a consulta” la realización de corridas de toros en Hidalgo, ya que nuevamente: Hilda Miranda Miranda y Lizbeth Iraís Ordaz Islas parecen ir en contra de la agenda progresista y lo peor de todo, caer en la incongruencia, de hoy digo una cosa y mañana otra.
No se debe perder de vista que en diciembre de 2024 se publicó una reforma constitucional histórica que modificó los artículos tercero, cuarto y 73 de la Constitución Mexicana para incluir explícitamente la protección animal. El cuarto establece: “Queda prohibido el maltrato a los animales”.
Sin embargo, todo parece indicar que hay una agenda más allá y que como lo han señalado activistas animalistas, debería investigarse a fondo lo que sucede tras bambalinas, por qué el cambio tan abrupto de parecer de varios diputados que en un inicio se pronunciaron en contra de la tauromaquia y ahora, bajo el argumento de que el maltrato animal es “arte y cultura” buscan proteger los intereses del sector, mismo que últimamente se ha dedicado a insultar a todos aquellos que se opongan a sus intereses.
Es tiempo de que los diputados que dicen ser de Morena y seguir una agenda progresista, ambientalista, de protección animal, a favor de los derechos humanos y animales, sean congruentes y hagan lo que deben hacer y no lo que un sector mínimo de la población les dicta.
Por su parte, el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, se pronunció en contra, por otro lado, el presidente de la Junta de Gobierno del Congreso de Hidalgo, Andrés Velázquez Vázquez hizo lo propio, y cuando todo estaba resuelto para que la ley de prohibición de las corridas de toros fuera aprobada, por azahares del destino o presunta corrupción, tráfico de influencias que señalan los animalistas, ahora un gran número de diputados de Morena está a favor de la tauromaquia y el espectáculo sangriento que representan las corridas de toros.
Este evento recuerda el momento en el que el Grupo Universidad, que fue de la bancada de Morena, “boicoteó” la aprobación de la Ley para la Interrupción del Embarazo y la forma en que primero votaron en contra y luego, de la nada (para no decir que hubo negociaciones) votaron a favor, muy a pesar de los propios intereses y de la oposición que habían demostrado con anterioridad. Dejémonos de hipocresías y digan de frente al pueblo: ¿De qué lado están?
Al final la historia se repite y es lamentable que a estas alturas del partido, cuando la población quiere tener la confianza plena en Morena, surjan estos perfiles que hoy dicen una cosa y mañana votan por otra, que hoy presumen su sapiencia y al querer ilustrar a los demás denotan su ignorancia e incapacidad.
Y ya que estamos aventando piedras al por mayor, no se confundan, cuando se critica su incapacidad, su bajo intelecto, su estupidez e incongruencia ideológica o sus intereses personales, nada tiene que ver el género, no importa si son hombres, mujeres o integrantes de la comunidad de la diversidad sexual, así que no se hagan las víctimas y pónganse a trabajar, que lo único que habla de un funcionario público es su trabajo.




