El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró el jueves en una inusual comparecencia televisada que su Gobierno prepara un plan de «desabastecimiento agudo de combustible» ante las presiones de EE.UU.
«Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles», reconoció el presidente ante un grupo seleccionado de periodistas de medios oficiales, oficialistas y estatales de países aliados.
El presidente agregó que, debido a la «persecución energética, financiera» es preciso que su Gobierno y sus aliados hagan «un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear» las medidas de EE.UU.
Díaz-Canel, que rechazó la «teoría del colapso» de la isla, abogó por una «articulación antifascista» internacional contra el Gobierno de EE.UU. aunque por ahora no dio detalles acerca del plan.
EE.UU. cerró el flujo de petróleo venezolano a Cuba el 03 de enero, tras la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro, y el 29 de enero anunció una orden presidencial para aplicar aranceles a quien suministrara combustible a la isla. Cuba precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, ya había advertido esta semana en una entrevista que La Habana tenía previsto «un proceso de reorganización» aunque «va a requerir mucha creatividad».
«A nosotros no nos agarra desprevenidos este episodio. Nosotros hemos modelado durante años las acciones que Estados Unidos puede adoptar contra el país y nos venimos preparando», señaló el diplomático.



