CINE DE HOY
V.Stillz, nombre artístico de Matías Vásquez, es uno de los directores creativos más exitosos de la actualidad gracias a sus videoclips de Bad
Bundy y Rosalía.
Por eso resulta extraño ver el nombre de este colombiano-estadounidense asociado a un filme como Barrio triste, que se exhibe actualmente en la Cineteca Nacional.
El realizador sigue los pasos de cuatro jóvenes que habitan en los suburbios de Medellín en la década de los ochenta.
Al inicio de las cinta, los jóvenes asaltan a un reportero televisivo que informaba sobre extrañas luces que aparecían en un barrio pobre, y le roban su cámara.
A partir de entonces se dedican a filmar sus fechorías, como un robo sangriento a una joyería, obteniendo imágenes insólitas, como la de un caballo encerrado en un cuarto, o las disertaciones de uno de los jóvenes descubriendo que no puede acceder a la felicidad, porque es algo efímero.
El filme recuerda clásicos colombianos como La virgen de los sicarios de Barbet Schroeder o La vendedora de rosas de Víctor Gaviria, con unos barrios tan miserables como los de La ciudad de Dios de Fernando Mireilles y unos personajes tan trágicos como los de Pixote de Héctor Babaenco.
Barrio triste resulta pues un testimonio desgarrador de los bajos mundos colombianos, que pueden ser los de cualquier otra gran ciudad del tercer mundo.


