IGUALDAD SUSTANTIVA, EMPODERAMIENTO EFECTIVO
El reciente estudio de Igualdad de Género en su boletín número 7 de mayo 2026 de la CEPAL de las Naciones Unidas “Cooperación regional para avanzar en la agenda sobre las mujeres, la paz y la seguridad. Aprendizajes de los planes de acción nacional de Chile, Colombia y México” analiza los avances y aprendizajes en la cooperación regional para impulsar la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad (MPS) en América Latina y el Caribe (ALyC), a partir de la experiencia de Chile, Colombia, México y Alemania.
La adopción de la Resolución 1325 (2000) del Consejo de Seguridad de la ONU representó un hito al reconocer el papel crucial de las mujeres en la prevención, resolución y construcción de paz, lo que llevó a los Estados a desarrollar Planes de Acción Nacional (PAN MPS) como instrumentos clave para traducir compromisos internacionales en políticas públicas concretas.
Coincidiendo con el 25 aniversario de la resolución y el 30 aniversario de la Plataforma de Beijing, los países reafirmaron su compromiso con la igualdad de género y la protección de los derechos de mujeres, niñas y adolescentes en contextos de conflicto y paz. El proyecto CoPEF, coordinado por la CEPAL y apoyado por ONU Mujeres y Alemania, facilitó un intercambio de experiencias en la elaboración, implementación y evaluación de estos planes, promoviendo el aprendizaje entre países del Sur global mediante un enfoque de cooperación Sur-Sur y triangular.
Durante la reunión en Santiago en diciembre de 2025, los países compartieron sus avances: Chile, pionero en la región, está en la fase de implementación de su tercer plan (2025-2030), que amplía el enfoque hacia temas como cambio climático, desastres y crimen organizado; Colombia adoptó en 2025 su primer plan (2024-2034), con un enfoque territorial, étnico y participativo; México, en proceso de evaluar su primer plan (2021-2024) y preparar el siguiente para 2026; y Alemania, con una trayectoria de tres planes, integra la agenda en su política exterior y cooperación internacional.
El intercambio reveló que los PAN MPS deben ser diseñados con enfoques estratégicos, con prioridades claras, gobernanza efectiva y una fuerte participación de la sociedad civil, integrando temas emergentes como cuidados, protección de defensoras, medio ambiente, masculinidades responsables y participación del sector privado. La financiación, la coordinación interinstitucional y territorial, y la participación efectiva de organizaciones de mujeres son claves para su sostenibilidad y efectividad.
Además, este intercambio permitió destacar que la implementación de la agenda de mujeres, paz y seguridad en América Latina y el Caribe requiere adaptar enfoques tradicionales, que se centraban en contribuciones a las operaciones de paz de la ONU, para abordar desafíos históricos y emergentes como el crimen organizado, el cambio climático, las conflictividades socioambientales y la movilidad humana.
Asimismo, se resalta la importancia de fortalecer la cooperación regional e internacional, mediante plataformas de aprendizaje, redes de mediadoras, observatorios y alianzas con la ONU, gobiernos, academia y sector privado. La regionalización de la agenda requiere institucionalizar mecanismos de intercambio y consolidar la cooperación Sur-Sur y triangular para ampliar capacidades y recursos.
Finalmente, para concluir se identificaron temas emergentes como la transformación de masculinidades y el rol del sector privado en la sostenibilidad de la agenda. Se concluye que los PAN MPS, cuando son territoriales, participativos, interseccionales y alineados con marcos normativos y de cooperación, son instrumentos efectivos para promover la igualdad, la paz inclusiva y la protección de derechos, contribuyendo a construir una región más justa y pacífica.




