Con 21 votos a favor, cuatro en contra y cero abstenciones, la 66 Legislatura del Congreso de Hidalgo avaló la minuta de reforma constitucional que establece la nacionalidad mexicana única como requisito para ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Durante la discusión, Paloma Barragán Santos, diputada de Morena, explicó que la modificación busca establecer que quienes aspiren a estos cargos posean únicamente la nacionalidad mexicana.
Legisladores de Morena y Nueva Alianza respaldaron la propuesta al señalar que pretende fortalecer la soberanía nacional, garantizar la lealtad institucional y evitar posibles conflictos de interés en quienes encabecen los poderes ejecutivos.
En contraste, representantes del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano cuestionaron que la doble nacionalidad pueda considerarse un indicador de falta de compromiso con el país, criticaron la falta de consulta a especialistas y comunidades migrantes, y enfatizaron que la lealtad a México debe evaluarse a partir del ejercicio de las responsabilidades públicas y no de una segunda nacionalidad.
Durante el debate se aclaró que la reforma no elimina el derecho a la doble nacionalidad, sino que establece requisitos específicos para acceder a determinados cargos ejecutivos.
La reforma, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y aprobada por el Congreso de la Unión, ha generado polémica nacional. Morena y sus aliados sostienen que la nacionalidad única para estos cargos busca garantizar la soberanía y evitar posibles conflictos de interés; mientras PAN, PRI y Movimiento Ciudadano han cuestionado que se vincule la doble nacionalidad con una falta de lealtad al país y advierten posibles afectaciones a los derechos políticos de mexicanos migrantes. La medida comenzaría a aplicarse a partir del proceso electoral de 2028.


