Empatados en la ida con un espectacular 4-4, el Metropolitano recibe la semifinal de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y el Barcelona, reducido a un pulso extremo y decisivo de 90 minutos.
Respecto a los antecedentes, un partido lo ganó el Atlético, por 1-2 en diciembre; otro lo igualaron, en la ida de esta eliminatoria, cuando el equipo rojiblanco ganaba primero por 0-2 y perdía después por 4-2 (4-4), y uno lo conquistó el Barcelona, hace 16 días, cuando caía 2-0 en el mismo escenario del miércoles. Finalmente se impuso 2-4.
La presión es tremenda para el Atlético, al límite, eliminado en la Liga de Campeones y reducido a la tercera plaza en LaLiga; de repente sin aparentemente nada en este curso, salvo una última oportunidad: la Copa del Rey. No la gana desde 2013 en el Bernabéu.
Es el momento más dudoso del Atlético en esta temporada. Solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos o tres de los diez encuentros más recientes. Cierto que una derrota, precisamente con el Barcelona, fue tras ganar por 2-0 a los 70 minutos. Es un ejemplo de su capacidad. También una advertencia.
Simeone mantendrá su apuesta por el portero Juan Musso en la Copa del Rey. Es el elegido para este torneo. Ni siquiera las dudas que desprendió en la ida, inseguro, nervioso, poco resuelto, cambian la idea. Jan Oblak será suplente, como en todo el recorrido en la competición hasta estas semifinales.
José María Giménez y Clement Lenglet serán los centrales. El uruguayo vuelve al once, tan crucial como es en este tipo de partidos para Simeone, como Julián Álvarez, su máximo goleador con 23 tantos; Antoine Griezmann, indiscutible pese a su actual momento (un gol en los últimos once choques oficiales) o Rodrigo de Paul, la creación y la transición más fluida. Los dos campeones del mundo descansaron de inicio el pasado sábado ante el Espanyol.
También es fijo Giuliano Simeone, que cambiará el extremo derecho por el izquierdo. A la banda diestra subirá Marcos Llorente. Koke Resurrección, ya listo mes y medio después de una lesión muscular, sería reserva, igual que Robin Le Normand, disponible tras ser cambiado por precaución ante el Espanyol. La única baja es Ángel Correa, por sanción.
Enfrente, el Barcelona, en su momento más dulce de la temporada tras encadenar veinte partidos sin perder, aspira a regresar a una final de Copa del Rey cuatro años después.
El técnico del Barcelona, Hansi Flick, ha estado dosificando esfuerzos desde que sus jugadores regresaron del último parón por los compromisos de las selecciones.
Así, el extremo Raphael Días, ‘Raphinha’, jugador fundamental para el equipo esta temporada con 27 goles y 20 asistencias, no ha jugado ni un minuto desde que volvió de la convocatoria con Brasil, mientras que el central Pau Cubarsí, quien regresó antes de tiempo de la concentración con la selección española por un esguince de tobillo, participó unos minutos ante el Girona.
El polaco Robert Lewandowski (38 dianas), tampoco jugó de inicio ante el conjunto navarro; y otros titulares habituales como el lateral Alejandro Balde y el centrocampista Frenkie de Jong también empezaron en el banquillo ante el equipo gerundense.
Los cinco estarán de inicio en el Metropolitano, en un once prácticamente de gala que no contará, eso sí, con Dani Olmo, que estará unas tres semanas de baja tras lesionarse en el aductor de la pierna derecha ante Osasuna.