El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, firmaron el lunes en Armenia un acuerdo de cooperación en el uso pacífico de la energía nuclear.
“Este acuerdo abrirá un nuevo capítulo en la profundización de la alianza energética entre Armenia y Estados Unidos y contribuirá a la diversificación de los recursos energéticos de Armenia mediante la introducción de tecnologías seguras e innovadoras”, dijo Pashinián, citado por medios locales, en una rueda de prensa conjunta con Vance.
Pashinián agradeció a Estados Unidos el “constante apoyo” en materia de seguridad nuclear y manifestó la disposición la cooperación en “áreas de vital importancia para ambos países”.
En el territorio de Armenia se encuentra la central nuclear de Metsamor, la única del país y de la región del Cáucaso Sur.
El primer ministro agregó que todas las acciones que emprenden Ereván y Washington tienen como objetivo “la paz y la estabilidad” en la región.
“Estoy convencido de que ese objetivo es alcanzable”, afirmó.
Vance, por su parte, aseguró que el interés de inversiones en Armenia es grande en todo el mundo, pero hay que dar un impulso al proceso de normalización que iniciaron Ereván y Bakú con la firma de un preacuerdo de paz el pasado agosto en Washington.
“Hay mucho interés a nivel mundial. La gente confía en poder obtener grandes beneficios invirtiendo en Armenia. La pregunta clave aquí es cómo llevar el proceso de paz a la siguiente etapa”, insistió.
Vance llegó este lunes a Armenia para supervisar la implementación del documento de paz firmado en agosto de 2025 entre Ereván y Bakú bajo la supervisión del presidente estadounidense, Donald Trump.
El avión de Vance, acompañado por su mujer y sus hijos, aterrizó en el aeropuerto capitalino de Zvartnots, donde fue recibido por una nutrida delegación de autoridades armenias, informaron medios locales.
Mañana martes el vicepresidente estadounidense viajará a Azerbaiyán.
Trump auspició en agosto en la Casa Blanca la firma de un acuerdo entre los líderes de Armenia y Azerbaiyán, naciones enfrentadas desde hace más de tres décadas por el enclave de Nagorno Karabaj, en el que ambos se comprometieron a cerrar su enemistad, aunque no se trató de un acuerdo de paz definitivo.
La base del pacto es la creación de un corredor de tránsito llamado ‘Ruta de Trump para la Paz’, que conectará Azerbaiyán con su enclave de Najicheván a través de territorio armenio y en el que Estados Unidos obtuvo derechos exclusivos para desarrollarlo.



