Trump anunció que impondrá aranceles del 34 por ciento y del 26 por ciento a las importaciones de China e India, respectivamente, en el marco de la guerra comercial por la que ha apostado.
Los porcentajes aplicados, tanto a las dos mayores economías de Asia como al resto de países del mundo, se han establecido como la mitad de lo que la Casa Blanca estima que cada nación o bloque impone de media a las exportaciones estadounidenses mediante barreras arancelarias o no arancelarias.
En base a este cálculo, algunos países asiáticos serán los que recibirán el gravamen mayor. Es el caso de Vietnam a quien el presidente ordenó un arancel del 46 por ciento, Tailandia, que recibirá uno del 36 por ciento, o Taiwán, del 32 por ciento.
«Tailandia y otros países aplican precios mucho más elevados, como el 60 por ciento, India el 70 por ciento, Vietnam el 75 por ciento y otros incluso más, y hasta hoy, Estados Unidos ha aplicado durante décadas un arancel del 2,5 por ciento», dijo Trump para justificar estos aranceles.
Además, otros países como Bangladesh, que le puso uno del 37 por ciento, Corea del Sur, uno del 25 por ciento, o Japón, con uno 24 por ciento, también recibieron un gravamen superior al generalizado.
A Sri Lanka le impuso uno del 44 por ciento, a Indonesia uno del 32 por ciento y a Malasia uno del 24 por ciento.