Con el objetivo de promover una cultura de respeto, inclusión y no discriminación de las personas en situación de calle, ayer fue aprobada, con 24 votos a favor, una reforma a la Ley de Educación del Estado de Hidalgo con la que se busca reducir la propensión de rechazo y violencia que sufre este grupo de población en la sociedad.
En la argumentación, los diputados promoventes señalaron que la discriminación se basa en estigmas referentes a una marca física o simbólica, establecida culturalmente, que identifica a un individuo o un grupo, lo que genera prejuicios y predisposición en la que se adopta un comportamiento negativo hacia un grupo o alguno de sus miembros, por lo que las personas que viven en las calles son juzgadas y se les confiere una connotación negativa, “lo que genera su desplazamiento, discriminación en distintos aspectos e incluso desemboca en distintos tipos de violencia”.
Por lo anterior enfatizaron que: “cambiar la percepción hacia esta población y su condición no solo es una obligación adquirida por el Estado para reducir la violencia en contra de las poblaciones sin hogar, sino una responsabilidad social para adoptar una perspectiva de derechos humanos”.
Y enfatizaron que dicha responsabilidad debe considerar un proceso educativo en donde sea necesario combatir los estereotipos y los estigmas, y reconocer que todas las vidas de las personas son valiosas independientemente de su condición, por ello aseguraron que la reforma permitirá reducir la propensión de violaciones sistemáticas en contra de quienes han adquirido el espacio público como medio de subsistencia y hogar.



