El c mic de Mafalda, uno de los más populares en el mundo hispaño y que ya ha cumplido 60 a os, ha salido a la venta en lengua inglesa en un mundo que ha cambiado mucho desde la poca en que ‘vivi ‘ aquella ni a respondona que odiaba las injusticias tanto como la sopa.
En la ma ana del martes, las cajas con el primer tomo de Mafalda apenas llegaban a las librer as de Manhattan y ocupaban su lugar en los expositores, seg n se pudo comprobar. Salen al mercado al precio de 18 d lares, una cantidadíasequible en un mercado donde los libros rara vez bajan de los 25 d lares. De momento solo está disponible ese primer tomo, y vienen cuatro más en camino.
La traducción del muy particular lenguaje porte o de Mafalda ha sido obra de Frank Wynne (traductor de Almudena Grandes y de buen n mero de autores franceses). Wynne sabe de qu habla, o traduce, porque vivi dos a os en Buenos Aires, donde se empap del habla porte a que ha tratado de verter al ingl s, aunque confiesa que ha habido algunas bromas imposibles.
En conversación telef nica, Wynne no duda en poner a Mafalda al nivel de dos obras m ticas del g nero: «Peanuts» (Snoopy en espa ol) y «Calvin y Hobbes». Todas tienen en com n que son «libros para adultos», aunque revistan la apariencia de literatura infantil y la editorial Elsewhere que publica ‘Mafalda’ en ingl s está especializada en c mic infantil.
«Es una s tira de la sociedad que sigue funcionando hoy», dice Wynne, y aporta el siguiente ejemplo: «Tal vez no hay una guerra en Vietnam pero s hay una en Gaza y otra en Ucrania», en las que el lector puede reconocer las preocupaciones que obsesionaban a Mafalda.
Una ni a que habla con la bola del mundo
Las conversaciones de Mafalda con una maltrecha bola del mundo siguen siendo muy actuales, igual que las vi etas donde sue a ser int rprete en Naciones Unidas y transformar los ataques entre pa ses en educados elogios.
«Mafalda es muy pol tica, con p min scula -reflexiona Wynne-, habla de Vietnam, del capitalismo y del comunismo», y tal vez esa es la raz n de que alguna edición pasada en ingl s fracasara en un Estados Unidos a n preso de los prejuicios de la Guerra Fr a en los a os en que se public en Argentina, entre 1964 y 1973.
Pero Mafalda es tambi n, o sobre todo, una ni a de 6 a os con reflexiones ingenuas, amiga de sus amigos, aun cuando sean tan diferentes como la superficial Susanita, el so ador Felipe o el ‘r stico’ Manolito, hijo del propietario de una bodeguita más reconocible para un latino que para un norteamericano.
Son personajes que han pasado a ser arquet picos, subraya Wynne, y recuerda que en el Buenos Aires que l conoci era com n escuchar «No se s tan Susanita» (tan chismosa, tan clasista).
«Muchas de las bromas son comunes, todo el mundo puede comprenderlas. Es una ni a que trata de entender el mundo de los adultos haciendo sin cesar preguntas, y sus padres no siempre tienen respuestas porque son muy complicadas», dice Wynne, resaltando esa cualidad infantil tan reconocible en cualquier pa s, en cualquier tiempo.
De hecho, el traductor (de origen irland s) dice que descubri a Mafalda cuando vivi en Par s en los a os ochenta y se sorprendi que all fuera todo un fen meno literario, lo que demuestra que hab a salvado oc anos de distancia y de diferencias culturales. Descubri , además, que podía reconocerse en esa ni a ‘tan argentina’ y a la vez tan universal.
Debemos estar en un momento de ‘revival’ de Mafalda, porque recientemente Netflix anunci que planea una serie de animación dirigida por Juan Jos Campanella, quien es casi garant a de xito ( scar en 2010 por ‘El secreto de sus ojos’). Aunque la plataforma no ha dado fechas, se espera su estreno el a o pr ximo.
Cuando una Mafalda con la cara llena de chocolate dec a que era una obligación «dar un golpe de estado a los bombones», todos entendían de qu hablaba en una Latinoam rica enferma de militarismo. En el Estados Unidos de 2025, quiz tambi n entiendan el gui o de una ni a que ya cumpli sesenta a os.
= Mafalda, la ni s respondona, sale a la venta en ingl publish


